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Habitantes del inframundo, bienvenidos a una nueva noche de insomnio. Si has llegado hasta aquí, quizás el sueño todavía no aparece, o tal vez estás recorriendo una carretera mientras la oscuridad se extiende frente a ti.
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Esta noche acompañaremos a los traileros y a los conductores que conocen el verdadero significado de viajar a solas.
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Hombres y mujeres acostumbrados a recorrer cientos de kilómetros, soportar el cansancio y avanzar por caminos donde, durante horas, no se observa una sola luz.
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Pero hay carreteras en las que el peligro no siempre aparece sobre el asfalto.
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Durante las próximas horas escucharemos historias de figuras que piden ayuda y simplemente desaparecen.
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pasajeros que nunca debieron subir, voces provenientes de la caja de un trailer y presencias que siguen a los conductores durante kilómetros.
01:10
También encontrarán relatos de traileros ocurridos durante Halloween e inquietantes historias de carretera donde un viaje aparentemente normal termina convirtiéndose en una experiencia imposible de olvidar.
01:28
una nueva recopilación de historias que ya hemos subido al canal pero que ustedes la comunidad nos han vuelto a pedir que traigamos a este lugar de horror esas historias largas para las noches de insomnio y para todos los amantes del terror también viajaremos por la rumorosa Una carretera rodeada de enormes formaciones rocosas, curvas peligrosas y relatos que han pasado de un conductor a otro.
02:01
Quienes la conocen saben que la neblina, el viento y la soledad pueden transformar cualquier recorrido en una experiencia aterradora. en algunas carreteras mientras escuchas estas palabras un conductor avanza acompañado únicamente por el sonido del motor y las luces de su vehículo ahora sí a revisar los espejos asegura las puertas y no te detengas si encuentras a alguien esperando en medio de la carretera especialmente si acabas de verlo varios kilómetros atrás habitantes del inframundo aquí comenzamos la niña de la carretera basado en hechos reales Mi nombre es Emanuel Quinteros.
03:04
Soy originario de un pequeño pueblo en el estado de Tabasco.
03:09
Y lo que estoy por contarles sucedió en el año 2009, en la carretera federal 186, la que conecta Villahermosa con Escárcega.
03:23
tenía 27 años en aquel entonces hoy tengo 43 y todavía hay noches en las que me despierto bañado en sudor escuchando el chirrido de las llantas y el sonido de esa risa espantosa no sé si fue un demonio un espíritu o algo peor pero sé que fue real todo comenzó como un viaje más yo había acompañado a mi hermano fernando a entregar unas refacciones automotrices a un taller del otro lado del estado salimos por la tarde pero como el cliente se tardó más de lo esperado en revisar el pedido tuvimos que emprender el regreso ya de noche siempre nos dijeron que esa carretera no se debe tomar después de las 9 que hay zonas donde las luces del coche suelen apagarse sin razón y curvas que cambian de lugar historias típicas de la región que uno escucha pero no cree hasta que se encuentra con la suya recuerdo que íbamos platicando sobre lo mal iluminada que estaba la vía apenas se veía más allá de los faros entre la música baja y el zumbido del motor el ambiente se volvía casi hipnótico era como manejar dentro de una cueva sin final y entonces pasó mi
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hermano dio un volantazo brutal hacia la izquierda no alcancé a reaccionar el coche comenzó a dar vueltas como si el mundo se hubiese soltado del suelo golpes crujidos el sonido del vidrio estallando y luego la oscuridad total desperté dos días después en un hospital Tenía el brazo derecho fracturado, el rostro lleno de cortes y un profundo zumbido en los oídos.
05:20
Pensé que había sido un accidente más, uno de esos con suerte, pero lo que me contó mi hermano borró esa idea para siempre. Él estaba sentado a mi lado, con la cara pálida y las ojeras tan marcadas como si no hubiera dormido en semanas.
05:38
Me dijo que yo había perdido el conocimiento en el impacto, que él también se había desmayado, pero solo unos segundos.
05:47
Cuando abrió los ojos, aún dentro del auto volcado, escuchó risas.
05:52
no eran las de niños jugando eran lentas espaciadas como burlas como si algo se deleitara en nuestra desgracia y entonces la vio a unos metros del coche volcado de pie sobre el asfalto había una niña vestía completamente de blanco con los pies descalzos pero había algo raro en su silueta su sombra se movía aunque ella no lo hacía cuando mi hermano parpadeó ya no estaba tan lejos ahora la veía más clara y ya no era humana lo que parecía una niña tenía garras negras en lugar de pies un rostro alargado como el de un perro o un lobo con una lengua pútrida y viscosa que salía de un hocico baboso Sus ojos eran grandes, completamente negros, y en su lugar no había ternura, solo hambre.
06:51
Ese ser nos observaba.
06:53
Mi hermano me miró a un inconsciente y pensó que yo ya estaba muerto. Y esa cosa, esa niña bestial, parecía disfrutar del momento. Se acercaba poco a poco, pero no caminaba. Se deslizaba sobre el suelo sin sonido, sin esfuerzo.
07:10
cada vez que parpadeaba estaba más cerca y lo peor según me dijo era su sonrisa una sonrisa enorme antinatural que partía su cara como una herida abierta él no pudo moverse no por el dolor sino por el terror se quedó atrapado viéndola dice que el tiempo se detuvo que no había viento, ni grillos, ni ruido de llantas, nada, sólo ese silencio que antecede a la muerte, y en medio de él, esa criatura acechando, la aparición se desvaneció cuando un par de faros se asomaron a lo lejos era otro vehículo que se detuvo para auxiliarnos el conductor y su esposa nos ayudaron a salir y llamaron a una ambulancia Fue en ese momento, mientras lo subían a la camilla, que mi hermano la vio por última vez.
08:10
Estaba parada a un costado del monte, al borde del camino sin moverse, pero con esa sonrisa inalterable, como si aún no estuviera vigilados, como si esto no hubiera terminado.
08:24
En el hospital, los médicos dijeron que pudo haber sido una alucinación causada por el trauma.
08:32
que era común que el cerebro proyectara figuras o imágenes perturbadoras como respuesta al shock pero eso no explicaba por qué él la había visto antes del accidente ni por qué otros conductores han tenido incidentes similares en esa misma curva con el tiempo investigamos un poco según cuentan los viejos del pueblo hace décadas hubo un accidente mortal en esa zona un camión escolar perdió el control y se estrelló contra un árbol murieron ocho niños entre ellos una niña que fue la última en ser encontrada con el cuerpo destrozado y el rostro irreconocible desde entonces varios testigos aseguran haberla visto aparecer en la carretera justo antes de accidentes inexplicables algunos creen que su alma quedó atrapada allí Otros dicen que lo que se aparece no es el alma de la niña, sino algo que la tomó como disfraz, algo que se alimenta del miedo, del dolor, del impacto.
09:47
Yo por mi parte no volví a conducir de noche.
09:50
y cada vez que paso por esa carretera en el día evito mirar por el espejo retrovisor porque no sé si fue real si fue una advertencia o una maldición lo único que sé es que mi hermano la vio y que ella también me miraba a mí la muñeca maldita relato de ramiro estrada historias de halloween mi nombre es ramiro estrada chofer de trailer desde hace más de 15 años octubre del 2016 fue un mes que nunca podré borrar de mi memoria para entonces ya estaba separado de julia mi ex esposa después de años de peleas se los enfermizos y chantajes que terminaron por quebrar lo poco que quedaba de nuestra relación la separación me había destrozado pero lo que vendría después superaría cualquier dolor inimaginable mi mayor preocupación eran mis dos hijas karina de 11 años y sofía de 8 ellas eran mi refugio y mi fuerza pero julia había empezado a poner trabas para que las pudiera ver comencé a aceptar viajes largos a veces de semanas sólo para evitar encontrarme con ella cada vez que llamaba a mis hijas trataba de sonar fuerte y tranquilo pero por dentro la presión me estaba consumiendo
11:36
julia como siempre encontraba la forma de lastimarme lanzando amenazas y maldiciones cada vez que tenía oportunidad nunca le tomé importancia hasta aquella noche de halloween Estaba de regreso de un viaje a Guadalajara y decidí quedarme algunos días en Zacatecas, en la casa donde solía vivir con mi familia.
12:07
Mis hijas estaban emocionadas porque querían decorar todo para la noche de Halloween.
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julia sorpresivamente amable me permitió pasar varios días con ellas algo en su actitud me incomodó pero decidí ignorarlo no quería arruinar el poco tiempo que podía tener con mis niñas la primera noche fue tranquila paseamos por el centro comimos calaveritas de azúcar y vimos los altares que la gente colocaba en las calles sin embargo mientras caminábamos sentí varias veces que alguien nos seguía cada vez que volteaba no había nadie pensé que era mi imaginación y no le di importancia el 30 de octubre karina encontró una muñeca antigua debajo de la cama de julia era pequeña de porcelana con un vestido negro desgastado y los ojos de vidrio opacos no parecía un juguete moderno tenía el cabello enmarañado y un extraño lazo rojo atado al cuello karina la tomó con entusiasmo pero en cuanto la vi un escalofrío recorrió mi cuerpo no sé por qué pero tuve la sensación de que esa casa no debía estar ahí esa noche mientras todos dormían desperté con un dolor punzante en el pecho sentía que algo se presionaba sobre mí como si alguien estuviera sentado encima traté de moverme pero no podía en la penumbra de la habitación juraría
13:58
haber visto la silueta de la muñeca sentada sobre mi pecho con esos ojos opacos mirándome fijamente cuando logré reaccionar y encendí la luz no había nadie el 31 de octubre los dolores empezaron cada vez que intentaba salir de la casa el pecho me ardía como si algo me impidiera avanzar en la madrugada sofía entró a mi habitación cargando la muñeca y me dijo que la señora quería que me la quedara le quité el juguete de inmediato y la dejé sobre la mesa pero lo que sucedió después no tiene explicación cerca de las 3 de la mañana me desperté con un sonido extraño era un golpeteo seco repetitivo como uñas arañando la madera me incorporé y vi la muñeca moviéndose lentamente por la mesa hasta que era el suelo sin romperse en ese instante las luces comenzaron a parpadear y un viento helado recorrió toda la habitación aunque las ventanas estaban cerradas decidí llamar a mi madrina rosa quien siempre había ayudado a la familia con limpias y rezos cuando llegó pidió que no tocáramos la muñeca encendió una vela blanca y comenzó a rezar julia al verla se puso furiosa y comenzó a gritar nunca
15:38
había visto un rostro tan desencajado como el suyo como si supiera que la madrina estaba a punto de descubrir algo rosa tomó la muñeca la revisó y al abrirla cuidadosamente encontró dentro mi llavero de la suerte Una pata de conejo que yo había perdido hacía semanas.
16:03
También halló trozos de cabello y varios alfileres clavados en un pequeño corazón de trapo.
16:11
En cuanto los retiró, un olor nauseabundo invadió toda la casa, como carne podrida. Julia salió corriendo, gritando incoherencias, mientras la muñeca parecía mirarnos con odio.
16:26
La madrina la roció con alcohol y la echó al fuego.
16:31
La porcelana comenzó a estallar y, con cada crujido, sentí que algo se liberaba de mi cuerpo.
16:40
Los dolores en el pecho desaparecieron y pude respirar con normalidad. Afuera el viento se levantó con fuerza, haciendo que las ramas chocaran contra las ventanas.
16:54
y un lamento profundo se escuchó a lo lejos, como si alguien estuviera gimiendo de furia.
17:01
Después de aquella noche, no volví a ver a Julia.
17:06
Se fue del estado con rumbo desconocido, pero nunca regresó por mis hijas.
17:13
La muñeca quedó reducida en palabras, pero durante meses Karina y Sofía aseguraban que escuchaban pasos en el pasillo por las noches.
17:25
Nunca supe si se trataba de su imaginación o si algo más se había quedado con nosotros.
17:33
Han pasado ocho años desde entonces, y cada Halloween, sin falta, dejó una vela encendida en la ventana de mi casa.
17:42
No lo hago por tradición y por costumbre, sino por miedo. Miedo a que, aquello que se liberó esa noche, decida volver por mí.
17:58
el encargo historia de terror basada en hechos reales relatos de halloween muy buenas noches comunidad de inframundo espero no les importe que omita mi nombre soy camionero y soy de veracruz llevaba casi tres semanas sin conseguir viajes y los gastos en casa estaban ahorcándome justo el 31 de octubre cuando estaba a punto de rentar el camión para no seguir acumulando deudas recibió una llamada extraña la voz era fría y pausada no preguntó mi nombre no dio detalles sólo pidió mi servicio para trasladar una carga muy especial hacia un poblado en la sierra pagaban el doble de lo habitual y el depósito cayó en segundos a mi cuenta cuando llegué a la dirección indicada la casa estaba casi en ruinas iluminada por unas pocas lámparas de aceite afuera me esperaba un grupo de personas vestidas de negro pálidas en completo silencio me hicieron señas para abrir la caja del trailer y comenzaron a cargar una serie de objetos viejos cofres de madera retratos antiguos candelabros oxidados y al final Una pesada urna tallada en piedra oscura con símbolos extraños.
19:34
Nadie dijo una palabra, pero uno de ellos me entregó un sobre con cinco mil pesos extra y una nota escrita a mano.
19:44
Llegué a su destino antes de la medianoche. No se detenga.
19:50
el camino era largo y solitario una carretera cubierta de niebla y bordeada por árboles que parecían inclinarse hacia mí apenas avance unos kilómetros la radio comenzó a emitir ruidos extraños no era música ni voces claras sino algo que parecía un murmullo en otro idioma pensé que era la señal pero entonces los espejos retrovisores empezaron a empañarse desde adentro y sentí un olor a humedad como tierra recién removida la urna la había colocado debajo de mi asiento para que no se moviera pero cada cierto tiempo sentía vibraciones muy leves como si algo dentro se agitara al pasar por un tramo completamente oscuro escuché tres golpes secos como si alguien tocará desde el interior de la caja no quise detenerme apenas faltaban dos horas para llegar cuando noté que una camioneta negra comenzó a seguirme se pegaba demasiado y apagaba las luces para confundirme pensé que querían asaltarme pero en el siguiente kilómetro la camioneta desapareció en lugar de eso vi algo peor en el acotamiento al lado de la carretera había tres personas de pie eran altas muy delgadas con el rostro cubierto de ceniza y los ojos completamente blancos cuando los faros los iluminaron giraron
21:35
al mismo tiempo la cabeza hacia mí no tenían expresión traje saliva y aceleré el reloj del tablero marcaba las 11 33 de la noche la neblina se espesaba y la carretera se sentía interminable en medio de la oscuridad comencé a notar sombras moviéndose alrededor del camión eran rápidas como si me estuvieran rodeando y cada cierto tiempo podía haberlas reflejadas en el espejo no eran animales tenía forma humana pero sus brazos eran demasiado largos y sus dedos afilados el frío dentro de la cabina se volvió insoportable intenté encender la calefacción pero el tablero parpadeó y todas las luces se apagaron por completo me quedé avanzando a ciegas fue entonces cuando escuché un suspiro justo detrás de mi asiento No había nadie, pero el olor a tierra mojada volvió a intensificarse.
22:46
Cuando recuperé las luces, la carretera ya no era la misma.
22:52
El pavimento desapareció y las llantas crujían sobre grava húmeda.
22:59
no había señalizaciones ni postes ni nada que indicara que estaba en la ruta correcta sin embargo el gps marcaba que seguía en camino a las 11 58 pm llegué al punto indicado un viejo caserón abandonado entre la sierra y el monte no había luces pero varias siluetas esperaban de pie en la entrada detuve el motor pero no bajé las figuras se acercaron lentamente al llegar a la caja abrieron la compuerta sin decir palabra y sacaron la urna con extremo cuidado ninguno de ellos respiraba o al menos no lo parecía Uno de ellos dejó un sobre en el asiento del copiloto, con otra nota escrita en la misma caligrafía temblorosa.
23:56
—Gracias por traerla. Ya puede descansar.
24:04
No entendí nada pero no quise quedarme ni un segundo más.
24:10
Cuando encendí el motor para irme noté algo que me heló la sangre.
24:15
El asiento estaba húmedo como si alguien hubiera estado sentado ahí todo el tiempo.
24:23
en la ventana lateral con la condensación había una huella de mano perfectamente marcada desde el interior en el retrovisor mientras me alejaba vi que abrían la urna y colocaban algo sobre el suelo no eran cenizas eran huesos desde esa noche dejé de aceptar viajes nocturnos cada vez que paso cerca de la sierra siento que alguien me observa desde la oscuridad y aunque ya han pasado seis años aún escucho esos tres golpes secos cada vez que manejo de madrugada Saludos Inframundo.
25:24
Hoy les comparto el relato de un hombre que prefiere mantenerse en el anonimato, pero que asegura que lo vivido marcó su existencia para siempre.
25:35
Esta historia ocurrió hace más de dos décadas, pero aún lo atormenta.
25:42
él es transportista desde joven y aunque ha recorrido todo el país dice que nunca ha vuelto a vivir algo como lo que enfrentó una noche en las carreteras de durango en aquellos años realizaba con frecuencia viajes entre torreón y san luis potosí rutas que para muchos camioneros son comunes pero que esconden tramos solitarios montañosos y oscuros aquella vez su destino final era una planta embotelladora ubicada en el municipio de guadalcázar en san luis y debía llevar cargamento desde la zona industrial de gómez palacio Por cuestiones logísticas y la urgencia de la entrega, su compañía decidió enviarlo solo, sin copiloto, sin nadie que lo acompañara en la cabina.
26:35
Era a principios de diciembre, y la carga debía llegar antes del amanecer del día 12.
26:44
Desde que salió, notó algo inusual, un frío anormal, punzante.
26:51
Ni siquiera había anochecido y ya el parabrisas se empañaba sin tregua.
26:56
Revisó el sistema de calefacción, pero no servía de nada.
27:01
Apenas avanzó algunos kilómetros por la carretera 49. Notó que el camino estaba repleto de peregrinos.
27:10
algunos caminaban por la orilla con antorchas veladoras o estandartes improvisados era víspera del día de la virgen y muchos fieles hacían largas caminatas hacia el santuario de san juan de los lagos A pesar del tráfico lento, siguió su ruta, acostumbrado a este tipo de movilizaciones cada diciembre.
27:37
Pero todo cambió después de la medianoche.
27:42
Mientras descendía por un tramo de curva cerca del desvío hacia Cuencamé, la temperatura dentro del trailer bajó de golpe.
27:51
Tan brusco fue el cambio que su aliento se convirtió en vapor, y el vidrio del retrovisor se cubrió de escarcha.
28:00
Detuvo el vehículo.
28:03
Revisó que no hubiera alguna falla, pero todo parecía normal.
28:07
Fue entonces que, al mirar por los espejos, los vio.
28:12
un grupo de personas caminaba lentamente por la cinta asfáltica sin hacer ruido llevaban túnicas rotas algunas manchadas con lo que parecía sangre reseca iban descalzos sus pies parecían estar mutilados o cubiertos de lodo seco portaban velas diminutas algunas apagadas otras temblando como si el viento pasara solo para ellas En un inicio creyó que eran peregrinos rezagados, pero bastó con encender las luces altas del trailer para entender que aquello no era humano.
28:49
Sus rostros no tenían piel, eran calaveras incompletas, con ojos vacíos, huecos negros que brillaban con un resplandor amarillo imposible de explicar.
29:04
no tenían expresión, pero sus cuerpos emitían un quejido leve, casi un suspiro agónico, como si sus almas aún buscaran consuelo.
29:18
Al final de esa procesión venía un vehículo oxidado, irreconocible, pero que aún tenía una caja de sonido en su techo. Sobre ella una imagen religiosa pero distorsionada.
29:33
Un esqueleto cubierto con un manto verde y dorado sostenía una guadaña mientras parecía bendecir a los muertos con la otra mano.
29:42
No era la Virgen. no era un santo era una figura que inspiraba más miedo que consuelo el transportista no podía moverse el motor del trailer se apagó solo y el frío se volvió insoportable sentía el peso de miles de ojos inexistentes sobre él los espectros pasaban a un costado del vehículo pero no lo tocaban era como si no lo vieran como si él no existiera para ellos estuvo inmóvil durante minutos o quizás horas el tiempo se deshizo cuando la última figura desapareció por una curva del camino todo volvió a la normalidad el motor encendió solo la calefacción funcionaba de nuevo y el sol comenzaba a salir por el horizonte avanzó sin decir palabra sin mirar atrás al llegar a su destino no contó nada no tenía palabras para explicar lo que había visto pasaron años antes de que se atreviera a compartirlo con alguien y aún hoy asegura que cada 11 de diciembre evita trabajar porque sabe que en algún punto del norte de durango esa procesión de los olvidados vuelve a caminar buscando algo o a alguien
31:14
No.
31:21
muy buenas noches inframundo mi nombre es ernesto leyva soy originario de sonora y lo que estoy a punto de contarles sucedió hace poco más de 15 años cuando apenas era un adolescente mi papá era trailero de los de antes de esos que cruzaban el país entero sin quejarse con las manos firmes sobre el volante y la mirada fija en la carretera Esa noche iba con él, como muchas otras veces, acompañándolo en un viaje de carga, pero lo que vivimos en el valle del Mezquital no lo olvidé jamás.
32:01
Íbamos rumbo a Zacatecas por la carretera que cruza Durango.
32:06
No traíamos peso, íbamos vacíos porque aún no nos cargaban, así que avanzábamos con buen ritmo. eran como las tres y media de la madrugada el camino estaba completamente solo y el aire era seco helado con ese olor a monte que sólo se percibe cuando estás muy lejos de todo a esa hora sólo el rumor del motor rompía el silencio mi papá rubén leiva decía que en esos tramos era mejor no llevar música «Hay que ir concentrados.
32:43
Si algo se mueve entre los mezquites, hay que estar listos», me dijo más de una vez, mientras señalaba las cruces pintadas en las rocas al borde del camino.
32:58
Yo apenas tenía 13 años.
33:01
Iba medio dormido en el asiento del copiloto cuando el trailer frenó de golpe.
33:07
Me incorporé de inmediato.
33:09
Lo miré sin entender y él solo me indicó con un gesto que guardara silencio.
33:16
Con el dedo apuntó hacia el monte.
33:19
No lo oí de inmediato, pero cuando abusé el oído, escuché lo que parecía ser el llanto de un bebé.
33:27
Era un sonido débil pero constante, como si viniera de entre los arbustos que bordeaban el camino.
33:34
Se escuchaba triste, como si rogara por ayuda. Mi papá me dijo en voz baja que iba a bajar a revisar.
33:43
Le pedí que me dejara ir con él, pero me negó en seco.
33:47
me ordenó que mantuviera el motor encendido y que no apagara la radio por si algo salía mal me pidió que si no regresaba en 20 minutos reportará de inmediato a la policía de caminos no alcancé a responderle nada sólo asentí y lo vi descender con la linterna en la mano esos minutos fueron eternos el llanto seguía ahora más fuerte más claro a ratos se detenía por completo y luego volvía a escucharse con una intensidad diferente como si estuviera cada vez más cerca mi papá caminaba con cuidado entre los matorrales iluminando con la lámpara cada rincón de tierra seca y ramas partidas dice que no avanzó ni 15 metros cuando notó que el llanto no venía de un solo lugar sino de varios como si el monte entero llorara de pronto el llanto cambió se volvió más grave ronco gutural era como un rugido disfrazado como si algo intentara imitar el sonido de un bebé pero no lo hiciera del todo bien entonces mi papá enfocó con la linterna hacia una parte más densa del monte y ahí lo vio dijo que era una criatura imposible como si alguien hubiera cruzado a un felino con un
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humano tenía el cuerpo cubierto por una mezcla de escamas y pelaje la cabeza era parecida a la de un jaguar pero con una mandíbula que parecía desencajada y ojos grandes brillantes con un resplandor entre amarillo y rojo el torso era deforme como el de una persona encorvada y sus extremidades terminaban en garras filosas como cuchillas oxidadas el monstruo porque no hay otra forma de llamarlo seguí emitiendo ese lamento horrible mientras se arrastraba lentamente hacia mi papá él sintió que el cuerpo le pesaba como si lo arrastrara el sueño como si algo dentro de su mente le ordenara avanzar hacia la criatura pero no lo hizo encendió de nuevo la linterna y sin pensarlo retrocedió a toda velocidad en ese momento gritó que encendiera el trailer desde mi asiento vi cómo salía corriendo del monte atrás de él a unos metros una sombra negra y alargada lo perseguía a cuatro patas le lancé la puerta del copiloto para que subiera Apenas lo hizo, le pisó al acelerador con todo.
36:42
Mientras avanzábamos, el monstruo aún corría detrás del trailer.
36:48
Mi papá le lanzó la linterna por la ventanilla, y eso pareció desorientarlo.
36:55
Logramos alejarnos.
36:59
Ya no quiso parar en todo el trayecto. Al llegar al punto de carga en Zacatecas, noté que su brazo izquierdo sangraba. Llevaba una herida larga profunda, como si una garra lo hubiera alcanzado justo antes de subir.
37:16
Él no se quejó. No quiso atención médica. Solo me dejó curarlo con agua oxigenada y una venda improvisada.
37:25
Hasta el último día de su vida llevó esa cicatriz en el brazo.
37:29
Desde aquella noche, ni él ni yo volvimos a detenernos en un camino solitario.
37:36
ni por un accidente, ni por una llamada de auxilio, ni por un llanto.
37:42
Porque sabemos que en los montes del norte hay cosas que no deben tocarse y voces que no deben seguirse.
37:54
Antes de continuar, envío un abrazo hasta Venado Tuerto, Santa Fe, Argentina, para Rosana Gomar, quien nos pidió un saludo en nuestra primera noche de insomnio. También saludamos a Yasmín Araneda, que nos escucha desde Chile, y a Liliana Sarrameda, que acompaña nuestros relatos desde Venezuela. Gracias por hacer que esta comunidad atraviese fronteras.
38:22
Ahora mira nuevamente hacia el camino porque todavía faltan muchos kilómetros antes de que llegue el amanecer.
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El último convoy.
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Historia basada en una anécdota real.
38:40
Relatos de Halloween.
38:45
La ruta que conecta Ciudad Mante con Tula siempre ha sido complicada, sobre todo de noche. Los viejos traileros dicen que esas curvas esconden cosas que es mejor no mirar. Yo no creía en nada de eso hasta que me tocó vivirlo.
39:03
Salimos tres camiones en convoy, cada uno cargado con ganado.
39:08
íbamos por la carretera federal 101 la llamada carretera del silencio porque en varios tramos no hay señal de radio y si algo te pasa estás completamente solo el ambiente era extraño desde que iniciamos el viaje el cielo estaba cubierto y la niebla caía como un velo espeso sobre los cerros todo iba bien hasta que pasamos el kilómetro 68 ahí empezó el problema desde mi retrovisor noté que el camión de en medio conducido por beto comenzó a sacudirse violentamente Primero pensé que podía ser un problema en la suspensión o que las vacas se habían descontrolado, pero no había razón.
39:56
El camino estaba firme, no llovía y la caja estaba asegurada. De repente escuché por la radio al compañero de vanguardia.
40:07
Nos alertó que veía algo extraño pegado al costado izquierdo del camión de Beto.
40:13
no pude ver nada por la neblina pero alcancé a notar que el ganado mugía de forma desesperada un sonido que jamás había escuchado no eran mugidos normales eran chillidos largos y roncos como si estuvieran sufriendo Seguimos en convoy hasta llegar a un tramo recto. Ahí nos orillamos.
40:37
Beto bajó corriendo y se dirigió hacia la caja de su camión.
40:42
Apenas se asomó, cayó de rodillas y empezó a vomitar.
40:47
Yo corrí hasta donde estaba, y cuando vi lo que él había visto, el estómago se me revolvió.
40:56
dentro de la caja varias vacas yacían muertas no estaban enteras les faltaban pedazos de piel de carne de huesos todo estaba cubierto de sangre y vísceras pero no había señales de lucha como si las hubieran desollado sin que pudieran moverse y lo peor no eran las vacas muertas lo peor eran las marcas en las paredes internas de la caja había enormes arañazos pero no de animal eran marcas largas y profundas casi perfectas como hechas por algo que tenía manos no garras el silencio se apoderó de nosotros hasta que escuchamos un sonido que nos heló la sangre provenía del monte detrás de los árboles era un crujido seco como huesos partiéndose de pronto escuchamos pasos pesados lentos avanzando hacia nosotros los tres volteamos al mismo tiempo hacia el barranco La neblina se movía como si alguien la empujara, abriéndose paso.
42:03
Entre la oscuridad vimos una silueta alta, encorvada, delgada, cubierta de algo que parecía piel rasgada.
42:11
No corría, no rugía, no hacía ruido, solo nos miraba. El ganado restante comenzó a patear las paredes de las cajas, intentando escapar, y de pronto uno de los camiones se sacudió con tanta fuerza que parecía que lo iban a volcar.
42:31
Subimos todos a las cabinas y encendimos motores al mismo tiempo.
42:38
los tres aceleramos sin mirar atrás pero mientras bajábamos por la curva del kilómetro 70 el radio volvió a sonar el conductor de la vanguardia gritó que eso nos seguía No lo vi, pero lo escuché.
42:56
El ruido detrás de nosotros era ensordecedor, el golpeteo de pezuñas pesadas contra el asfalto y un chillido agudo, casi humano, que atravesaba la niebla.
43:09
el motor del camión rugía al límite pero esa cosa nos alcanzaba de pronto sentí un golpe seco en la parte trasera de mi remolque el camión se sacudió tan fuerte que casi pierdo el control frené de golpe y salí corriendo con la linterna en mano lo que vi nunca voy a olvidarlo las puertas traseras del remolque estaban dobladas hacia afuera como si algo gigantesco las hubiera abierto desde dentro en el piso al borde de la carretera había restos frescos de carne y sangre que goteaban entre ellos algo que me quitó el aire un cráneo de res aplastado como si lo hubieran partido con las manos no quise mirar más subí al camión y seguí conduciendo hasta que amaneció cuando por fin llegamos al punto de entrega revisamos de nuevo las cajas las vacas que quedaban estaban muertas todas pero no había señales de lucha ni forcejeo las marcas de garras las tripas la sangre todo había desaparecido los tres juramos no contar nunca lo que vimos pero yo no puedo dormir desde entonces cada vez que cierro los ojos escucho los mugidos de esas vacas los pasos pesados persiguiéndonos en la oscuridad Y en mis
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pesadillas siempre hay algo más.
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Veo la silueta encorvada, respirando sobre mi hombro, esperando que vuelva a pasar por la sierra. Los viejos traileros dicen que en esa zona hay algo que caza en la neblina.
44:56
Ahora sé que es verdad.
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Los Condenados, basado en una historia real, compartida por Antonio Salazar.
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buenas noches comunidad la noche del 31 de octubre de 2016 es una que jamás podré borrar de mi memoria mi nombre es antonio salazar trailero desde hace más de 20 años Aquel día me tocó una ruta de Monterrey hacia Nogales, transportando una carga pesada de autopartes.
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Elegí la carretera federal que atraviesa el tramo del kilómetro 33, un lugar que muchos compañeros evitan, pero que yo ya había recorrido varias veces sin problema.
45:58
no imaginaba que esa noche terminaría cruzando un límite del que aún no estoy seguro de haber regresado salí de hermosillo cerca de las 10 y 30 de la noche con la luna llena iluminando apenas el camino la música sonaba en el estéreo y el rugido del motor me mantenía despierto el aire era seco con ese olor a polvo que se mete en la garganta todo iba normal hasta que pase un letrero oxidado que marcaba kilómetro 33 fue ahí donde el ambiente cambió el viento se detuvo por completo como si alguien hubiera apagado el mundo exterior en ese instante el estéreo comenzó a emitir un sonido extraño como interferencia mezclada con voces distorsionadas pero no eran voces humanas Bajé el volumen pensando que era mi imaginación, pero la estática seguía creciendo.
47:02
Un escalofrío recorrió mi espalda y comencé a sentir que los faros del tráiler ya no iluminaban igual.
47:12
el camino que siempre había sido recto parecía alargarse frente a mí por más que aceleraba las marcas en el pavimento no cambiaban fue entonces cuando vi a unos 50 metros un sedán rojo detenido en plena carretera con las luces encendidas y la puerta del conductor abierta reduje la velocidad con la intención de ayudar pero noté algo que me hizo detenerme por completo No había nadie dentro ni alrededor.
47:45
Todo estaba demasiado quieto.
47:48
Al bajar un poco la ventanilla, escuché un sonido imposible de describir. Un aleteo profundo que no parecía de ave, sino de algo mucho más grande.
48:00
el aire comenzó a oler a carne podrida.
48:03
En ese instante, algo pesado cayó sobre la caja del tráiler y el vehículo entero se sacudió con violencia.
48:12
No podía ver qué era, pero los faros iluminaban una sombra enorme que se extendía sobre el camino.
48:20
Pisé el acelerador a fondo, sintiendo que el motor rugía como nunca.
48:26
El tráiler avanzaba, pero los ruidos sobre la caja no cesaban podía escuchar garras rasgando el metal y luego algo aún peor un chillido agudo que hizo vibrar los vidrios la carretera comenzó a llenarse de figuras negras que salían del desierto sombras que parecían arrastrarse con movimientos antinaturales los retrovisores mostraban cuerpos deformes corriendo detrás de mí demasiado rápido para ser humanos los minutos se sentían eternos la aguja del velocímetro marcaba más de 110 kilómetros por hora pero era como si el camino no avanzara fue entonces cuando vi la luz un resplandor blanco apareció al fondo como si hubiera una pared luminosa en medio de la carretera cerré los ojos un segundo y al abrirlos todo cambió el trailer se encontraba detenido no recuerdo haber frenado el motor estaba apagado y el reloj del tablero marcaba 3 33 de la madrugada afuera el silencio era absoluto el sedán rojo ya no estaba y la carretera parecía normal otra vez intenté encender el motor pero la batería estaba completamente muerta fue entonces cuando me percaté de un detalle que me heló la sangre en los costados de la caja había profundas marcas de garras como si algo hubiera
50:06
intentado abrirla saqué el celular para pedir ayuda pero no había señal pasaron casi 20 minutos hasta que vi las luces de otro trailer acercándose cuando el conductor se detuvo y bajó le conté lo sucedido con voz temblorosa Su rostro se puso pálido y me dijo que, desde hacía años en el kilómetro 33, se reportaban desapariciones extrañas, siempre durante las noches de Halloween.
50:40
Nadie sabía exactamente qué pasaba.
50:43
pero muchos traileros aseguraban haber visto criaturas gigantes y carreteras que parecían no tener fin con ayuda de su batería logré encender el trailer y seguir mi camino sin embargo al mirar por el retrovisor una última vez vi algo que me hizo casi perder el control el mismo sedán rojo estaba detenido exactamente en el mismo lugar con la puerta abierta como si nada hubiera pasado llegué a nogales cerca del amanecer agotado y con las manos temblando al bajar a revisar la carga encontré algo que hasta hoy me atormenta en medio de las garras que habían destrozado la pintura de la caja había una huella marcada en la lámina una mano humana alargada con seis dedos hundida como si el metal fuera plastilina han pasado siete años desde aquella noche he vuelto a manejar por casi todas las carreteras de méxico pero jamás volví a tomar esa ruta no sé si aquello fue un portal a otra dimensión o un lugar maldito pero tengo claro que algo se alimenta de los que pasan por ahí cada halloween cuando miro el reloj a las 3 y 33 de la madrugada juro escuchar ese mismo chillido atravesando el silencio
52:27
y cada vez que lo escucho sé que esa cosa todavía me sigue buscando la cosa historia de terror basada en hechos reales por el transportista derek williams me llamo derek williams soy camionero desde hace ya más de 30 años oficio que desde siempre me ha gustado mi padre también fue chofer y con él aprendí a manejar camiones de carga pesada Soy de Oregon, Estados Unidos.
53:02
Exactamente de Eugene.
53:06
Mis viajes son más hacia el condado de Nevada. Pocas veces viajo más al norte del país.
53:13
Pero en esa ocasión no me quedó más remedio que hacer un viaje desde Clamont Falls hasta Portland. Lo que les voy a contar nunca me había sucedido. Espero y no pase de nuevo.
53:28
Verán.
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Hay compañerismo entre los choferes.
53:32
Creo que, como en todos lados, a veces viajaba con dos o tres compañeros, uno detrás del otro. Pero en esa ocasión no fue así.
53:43
No desde que salí de Glamour Falls.
53:46
Todo el trayecto fue de lo más tranquilo. Serían alrededor de las seis de la tarde cuando estaba por llegar a Wilsonville.
53:55
Un compañero me pasó, por un lado.
53:59
No es extraño ver trailers con animales. Estos los llevan a granjas cercanas o los adentran entre los campos.
54:08
Pero eso llevaba más que reces.
54:11
Algo llamó mi atención al momento que el remolque pasó justamente a mi lado. La verdad es que lo pude ver bien, no fue mi imaginación.
54:22
En la parte trasera, a algunas de las vacas se les veía asustadas.
54:28
apretadas unas contra otras les aclaro que eso no debería de suceder ya que hay espacio suficiente y que no puedes transportar más de lo que está permitido en las jaulas pero éstas parecían que estaban unas sobre otras a veces se alteran pero no era un movimiento típico no era el vaivén torpe de un animal encerrado aceleré un poco y me acerqué más me fijé por las rendijas de la jaula y alcancé a ver algo entre los barrotes no era una vaca no tenía la forma pero sobresalía de los animales este era diferente a pesar del espacio cerrado se movía con agilidad que no era propia de un animal tan grande En un momento lo vi claramente.
55:26
Estaba sobre una de las reces, hundiendo algo en su cuello y parecía que la estaba devorando.
55:35
El cuerpo de la vaca se movía tratando de quitarse esa cosa.
55:41
Mientras ésta seguía encorvada sobre ella, tragué saliva.
55:47
Comencé a hablarle al colega por la radio. Le pregunté qué estaba sucediendo.
55:52
Me dijo que me mantuviera alejado de su tráiler, pues iba a maniobrar para que esa cosa se saliera de la jaula.
56:01
hizo dos movimientos bruscos y eso que estaba en la jaula salió de ésta casi me da un infarto una cosa alargada como si de un perro se tratara de esos que son galgos salía por entre las rejillas de la jaula su pelaje era muy oscuro pero también se le notaban ciertas zonas que no lo tenía es justamente ahí donde parecía que se le veía la piel enferma como sarna pero no lo podría afirmar con claridad pues les aseguro que era más que eso tenía unos ojos grandes y amarillos así como un gran hocico y unos dientes manchados de sangre me acerqué para verlo con más detenimiento pero se movió hacia el lado derecho de la caja Le llamé nuevamente al colega y me volvió a decir que me mantuviera alejado.
57:03
Ya lo había visto y trataría de tumbarlo.
57:08
Hizo nuevamente movimientos bruscos, pero ese ser seguía aferrado. Se le negaba a soltarse.
57:17
Justamente antes de llegar al río Willamén, se tambaleó y solo una de las garras se aferraba.
57:26
el compañero hizo un último intento pues si pasábamos el puente se volvería a meter a la jaula con las vacas hizo nuevamente el movimiento brusco y esa cosa cayó justamente en el carril donde iba yo el colega aceleró y aquella cosa comenzó a correr se dirigía al puente y ahí fue justamente que le di alcance No me tenté el corazón y le pasé el camión por encima. No escuché que le haya quebrado los huesos.
57:59
Solo el movimiento de las llantas cuando atropellas a alguien.
58:04
Por el espejo vi cómo se arrastró para salir del camino y caer al río.
58:09
Más adelante nos detuvimos. Me temblaban las manos y cuando el compañero me dio las gracias, comenzó a contarme que esa era la tercera vez que se le subía esa cosa al camión.
58:22
Que no sabía qué era exactamente.
58:25
Los animales se veían asustados aún.
58:28
Nos asomamos al interior de la jaula.
58:31
había una de las vacas heridas y otra ya estaba muerta desde esa vez me he negado a hacer viajes que tengan que transportar animales no me gustaría pasar nuevamente por algo similar o lo que es peor que esa cosa llegue a la cabina y yo me vuelva su cena saludos desde eeuu La Mancha. Historia de terror basada en la anécdota del trailero David Torres.
59:12
Saludos a toda la comunidad de Inframundo. Mi nombre es David Torres, de Padres Mexicanos.
59:19
Nací en este país de las oportunidades y trabajo desde hace algún tiempo como trailero.
59:26
He recorrido gran parte del país y he tenido varios encuentros con lo sobrenatural.
59:33
uno de ellos lo recuerdo muy bien cansado de tanto manejar me detuve en uno de esos moteles que se encuentran a un lado de la carretera serían alrededor de la una de la madrugada me sentía tan agotado que ya no daba más y es que aún me faltaba un tramo para llegar A lo mejor faltaban unas dos horas cuando mucho, pero sentía que mis párpados me pesaban y no quise provocar un accidente y desgraciarme la vida o alguna familia.
60:09
Ese motel no tenía muy buena fama, lo digo porque algunos de los colegas ya nos habían advertido que no nos fuéramos a hospedar allí.
60:19
no duermes solo decían siempre está alguien a tu lado en la cama me advertían el motel se veía solo con unos pocos autos estacionados frente a las habitaciones en la recepción estaba un chico no mayor a los 25 años antes de que le dijera algo ya había puesto las llaves en el mostrador y me dijo la cantidad siguió mirando su celular mostrando una sonrisa de que nada le interesa solo lo que estaba haciendo Tomé la llave y le dejé el dinero en una charola que tenía frente a él, pero antes de salir, musitó que no iba a durar mucho aquí.
61:07
Pensé que se refería a él, pero lo dijo por mí.
61:12
la habitación me recibió con un olor a viejo humedad no me importó y sólo me acosté en la cama para descansar y seguir en mi camino apenas me estaba quedando dormido cuando algo en el techo llamó mi atención Con la luz que entraba por la ventana entreabierta, se notaba una mancha oscura en el techo.
61:37
Por un momento la mancha se movió, pero pensé que era el cansancio que me estaba haciendo ver cosas que no eran.
61:45
Así que volví a cerrar mis ojos e intenté dormirme nuevamente.
61:51
Pero esta vez me cayó en mi rostro una gota de agua.
61:56
Tenía mal olor, a podrido, a carne en descomposición. Abrí los ojos y nuevamente me cayó algo en el rostro.
62:05
Pero esta vez fue algo como gelatinoso.
62:09
Apretaba tanto que sentí que el olor se me impregnó en mi mano y mi rostro.
62:15
miré hacia el techo y esa mancha era la que goteaba pero esta vez la miré detalladamente tenía la forma de una persona con los brazos extendidos a los lados la verdad me espanté tanto que me levanté de un salto de la cama para encender la luz y ver qué era lo que estaba en el techo pero cuando la luz iluminó la habitación Esa mancha no se veía tan oscura, apenas si se notaba.
62:46
Me di cuenta que ya no iba a poder descansar, así que tomé mis cosas y salí de ahí.
62:54
Me fui a la recepción a entregar la llave, y el chico se me quedaba mirando, observándome con detenimiento.
63:04
Le dije que me cambiara la habitación, pero él, muy serio, me dijo algo que me hizo que me erizara la piel.
63:12
todas son iguales señor en todas se espantan en este motel se aparecen cosas ya lo van a derrumbar en unos meses más y esto porque no hay huéspedes como antes Le di las gracias y tomé mi dinero, me fui de allí, hasta el sueño se me quitó. Lo que me restaba del viaje, intenté en no pensar lo que me había sucedido, pero sentía el olor de aquello que me había caído en el rostro.
63:48
Así que antes de llegar a mi destino, llegué a un establecimiento y cargué diésel. Por más que me tallaba la cara con el jabón, el olor a carne en descomposición no desapareció.
64:01
Bueno, al menos con el agua helada terminé de despertar.
64:07
El despachador me observaba como intentando entablar conversación.
64:11
Me preguntó a dónde iba. Le comenté que me dirigí a Lafayette, Luisiana.
64:18
Pero que aún me quedaba un buen tramo de viaje y además como ya estaba en Nuevo Orleans, dejaría un remolque para luego seguir con mi camino.
64:29
Mereció buen viaje y afortunadamente llegué bien a mi destino.
64:34
Mientras terminaba de checar el remolque, uno de los empleados me preguntó si me había quedado en el motel de paso de antes de llegar.
64:44
Le pregunté si lo conocía.
64:47
Él me dijo que no, pero el olor era inconfundible.
64:52
Los otros choferes que habían llegado a descargar, tenían con ellos ese olor peculiar.
64:59
Me ofreció llevarme a los baños para que me diera una ducha, ya que lo que yo traía encima era el olor de un muerto.
65:08
no lo pensé y bajé mi maleta con ropa limpia eso me daría tiempo en lo que ellos terminaban de hacer el cambio como muchos lo recordamos el desastre que ocasionó Katrina a su paso en el año 2005 resultó que en ese motel quedó bajo el agua al igual que muchas granjas de los alrededores aquello que estaba en el techo era la figura de un cuerpo que flotó y quedó atrapado por el agua no solo en esa habitación, sino en otras también.
65:44
Es por eso que nadie llegaba a él y con el tiempo lo derrumbaron y hoy hay una nueva construcción en el sitio.
65:52
Esta fue mi experiencia en un motel de paso. Saludos y gracias por contar mi anécdota.
66:03
la patrulla del camino historia de terror basada en hechos reales mi nombre es darío lópez soy originario de celaya guanajuato y esto que estoy por contar les ocurrió en el año 2003 en un tramo solitario de la carretera federal 45 justo entre a paseo y la desviación hacia san juan del río Han pasado ya más de 20 años, pero lo recuerdo todo con una claridad que me hiela la sangre.
66:41
Esa tarde, por razones que aún no comprendo, el tiempo pareció detenerse, y la muerte me miró directo a los ojos.
66:51
Había ido a visitar a mi abuela en un rancho a las afueras de Juventino Rosas.
66:57
Tomé la vieja camioneta de mi padre y partí cerca del mediodía, sin apuros.
67:03
De regreso, ya con la tarde cayendo, tomé la carretera con rumbo norte. Era esa hora incierta en la que la luz del sol comienza a desvanecerse y el cielo adquiere un color sucio entre gris y naranja.
67:18
El aire era espeso, como si anunciara lluvia, pero no caía una sola gota.
67:25
Durante varios kilómetros no me crucé con nadie, ni coches particulares, ni autobuses, ni trailers, nada.
67:34
El silencio del campo era absoluto. y mi único acompañante era el motor constante de la camioneta.
67:42
Hasta que lo vi.
67:44
A unos 300 metros, una patrulla de policía estaba estacionada en la orilla del camino.
67:51
No era raro, pero algo en su posición me llamó la atención.
67:56
Estaba aladeada, como si hubiera frenado de golpe o como si algo la hubiera sacado del carril.
68:03
Reduje la velocidad, pensando que tal vez había ocurrido un accidente o que los oficiales necesitaban ayuda.
68:15
Cuando estuve a su lado, noté que los dos agentes dentro del vehículo no se movían, uno en el asiento del conductor y el otro en el del copiloto. Parecían estar hablando, pero sus bocas no se movían.
68:30
Solo estaban ahí, con la cabeza apenas girada uno hacia el otro.
68:36
ambos tenían un aspecto extraño piel extremadamente blanca cabello rubio muy claro y uniformes impecables como recién planchados lo más extraño de todo era que sus rostros estaban completamente inexpresivos como muñecos de cera me detuve junto a ellos bajé la ventanilla y les hablé ninguna respuesta volví a intentarlo incluso con tono más firme pero no reaccionaron era como si yo no existiera para ellos o peor como si ellos no existieran para mí sentí una incomodidad que me caló hondo el ambiente había cambiado el aire olía raro a polvo viejo y a metal quemado el cielo que antes era naranja ahora parecía un lienzo plomiso No supe por qué, pero algo dentro de mí me gritaba que me fuera de ahí de inmediato.
69:33
Pisé el acelerador y dejé atrás esa escena congelada.
69:38
Unos minutos más adelante, por fin vi otra patrulla acercándose por el carril contrario.
69:45
Hice señas con las luces y logré que se detuvieran.
69:50
Me bajé y sin disimular mi nerviosismo, les conté lo que acababa de ver.
69:57
Los oficiales me escucharon atentos hasta que describí a los dos hombres, rubios, blancos, sin expresión.
70:08
Uno de los policías palideció, el otro solo bajó la mirada.
70:13
me dijeron que ya habían escuchado relatos similares que cada tanto alguien juraba haber visto una patrulla igual detenida con dos oficiales en su interior siempre en el mismo tramo siempre al atardecer y siempre ignorando a quien se acercaba según ellos esa patrulla era la número 421 y había dejado de circular así a cinco años la historia que me contaron fue simple pero espeluznante en 1998 dos oficiales de apodos el güero y el güerito por su aspecto fueron emboscados en ese mismo tramo por un grupo armado que buscaba eliminar testigos ambos fueron ejecutados dentro del vehículo lo más macabro fue que nadie encontró sus cuerpos durante dos días hasta que un campesino notó la patrulla detenida como si nada desde entonces a esa parte del camino se le llama en voz baja el kilómetro muerto y muchos aseguran haber visto esa misma escena, igual que yo.
71:27
Regresé a casa con el corazón agitado, sin poder borrar de mi mente esas caras sin alma.
71:34
Dormí mal esa noche, y al despertar al día siguiente, sentí la necesidad de confirmar si lo que viví fue real o si mi mente me jugó una mala pasada.
71:46
Fui hasta el archivo municipal a buscar periódicos viejos.
71:51
Tuve que pedir ayuda a un bibliotecario para revisar los ejemplares del año 98. Lo encontré. Un artículo con foto.
72:02
La patrulla volcada en la cuneta. Los nombres de los oficiales. Luis R. el Güero y Mauricio C. el Güerito.
72:11
Mismos rostros, misma posición, mismo sitio. Habían muerto justo en el lugar donde yo los vi vivos. Desde entonces no volví a cruzar por ese tramo al anochecer. Porque ahora sé que hay fragmentos del tiempo que se quedan repitiendo la muerte, una y otra vez, ecos atrapados en el asfalto, reviviendo sus últimos minutos, y cada vez que alguien se detiene, tal vez solo están buscando que alguien por fin los vea, que alguien reconozca que aún están ahí, esperando, estacionados entre dos mundos.
72:55
el paso del diablo relato de terror en la carretera mi nombre es ramiro paredes soy originario de zacatecas méxico y tengo 45 años esta historia me ocurrió hace más de una década cuando aún vivía en una ranchería a las afueras de fresnillo lo que presencié esa noche no lo he contado muchas veces no por miedo a que me tomen por loco sino porque aunque yo sobreviví otros no lo hicieron todo sucedió en el tramo conocido como el paso del diablo una curva peligrosa en la carretera federal 54 justo antes de llegar a un puente angosto que atraviesa un arroyo seco los traileros evitan ese tramo cuando pueden y los lugareños dicen que ahí no es bueno detenerse después de las nueve nunca me había importado hasta esa noche regresaba de una reunión familiar en valparaíso eran cerca de las cinco de la mañana el cielo aún estaba oscuro y apenas comenzaban a despertar los gallos en los campos conduje tranquilo sin más compañía que el zumbido del motor y una taza de café frío en el portavasos todo iba bien hasta que pase el kilómetro 123 al tomar una curva pronunciada el auto de adelante
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frenó con violencia escuché el chillido de las llantas y reaccioné apenas a tiempo para no estrellarme me orillé mientras el otro conductor también salía de su coche nos íbamos a reclamar mutuamente cuando vimos el desastre unos metros más adelante Una camioneta se había salido del camino y había caído por el costado del puente.
75:01
Desde arriba alcanzábamos a ver el reflejo metálico de la carrocería volteada y restos de plástico regados por la pendiente.
75:12
Ambos bajamos corriendo por la zanja, seguidos por otros conductores que comenzaron a detenerse.
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eran las primeras luces del amanecer y la escena era silenciosa tensa como si el mundo se hubiera detenido a esperar lo inevitable el vehículo estaba destrozado aplastado contra una formación de piedras el conductor aún estaba con vida apenas me arrodillé junto a él era un hombre joven de unos 30 con la cara llena de sangre y el abdomen abierto por un pedazo de metal respiraba con dificultad los ojos abiertos vidriosos como si viera otra cosa que nosotros no podíamos ver los demás subieron a buscar señal para llamar a emergencias yo me quedé ahí hablándole al hombre diciéndole que aguantará que ya venía ayuda pero él no me miraba solo murmuraba palabras inconexas casi como si rezara De pronto, su cuerpo se tensó, los ojos se agrandaron y su mirada se clavó justo detrás de mí.
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Sentí como me recorría un frío que no venía del viento. Era un frío distinto, como si el aire mismo se hubiera convertido en piedra.
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Quise voltear lentamente y lo que vi... fue algo que ningún ser humano debería presenciar a escasos metros entre las sombras del barranco había una figura de pie completamente inmóvil no tenía rostro sólo una silueta envuelta en un manto negro que absorbía la luz su presencia era tan intensa que la tierra parecía crujir bajo sus pies no flotaba ni se movía sólo estaba ahí observando esperando No hacía falta ser adivino.
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Esa cosa había venido por él.
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Volté de nuevo al hombre. Estaba llorando.
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Una sola lágrima rodó por su mejilla mientras exhalaba su último aliento.
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Su pecho se hundió y no volvió a levantarse.
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En cuanto su vida se apagó, sentí un cambio en el aire.
77:34
Me giré con miedo, pero la figura ya no estaba.
77:38
Se había desvanecido como si jamás hubiese existido.
77:45
Subí de nuevo al camino, con las manos temblando y el estómago hecho nudo.
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Los paramédicos llegaron 20 minutos después, pero ya no había nada que hacer.
77:57
Dijeron que probablemente perdió el control por exceso de velocidad. Pero yo sé que no fue eso. Lo vi con mis propios ojos.
78:07
Cuando comenté lo que había visto, uno de los rescatistas, un paramédico mayor, me miró en silencio.
78:15
luego se acercó y me dijo algo que nunca olvidé no eres el primero que lo ve a ese lugar le dicen el paso del diablo dicen que ahí cuando alguien va a morir él baja por ellos desde entonces he escuchado otras historias gente que se queda sin frenos en el mismo tramo conductores que aseguran haber visto una figura negra al borde del puente hay quien dice que esa silueta es la muerte misma que no todos pueden verla pero que cuando lo haces es porque algún día volverá por ti también hoy cada vez que paso por esa carretera bajo la velocidad apago la música y miro a los costados nunca lo he vuelto a ver pero siento su presencia sé que está allí esperando el siguiente nombre en su lista comunidad antes de seguir también quiero enviar saludos para bau 9008 quien siempre se hace presente en los comentarios y a mauricio noriega que deseo un buen descanso a todos los habitantes del inframundo si estás escuchando mientras conduces mantén la vista sobre la carretera y si observas una silueta junto al camino recuerda algo importante No todas las personas que piden que te detengas necesitan
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realmente ayuda.
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Continuamos. Pequeñas Criaturas Hola, ¿qué tal? Muy buenas noches, Inframundo.
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Para poder compartir mi historia, prefiero evitar dar mi nombre.
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Esto me sucedió muy cerca de un pueblo mágico, allá por el estado de Puebla.
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en ese tiempo manejaba un trailer cada fin de mes sin falta llevaba material artesanal a la ciudad de méxico ahí en ese pueblo llegaban habitantes de otras comunidades para llevar sus productos esa ocasión me tocó llevar un cargamento de figuras de yeso la gran mayoría de ellas eran figuras religiosas pero pegados a las puertas iban unas cajas llenas de duendes esos adornos si es que se les puede llamar así eran de diferentes tamaños y diferentes formas apuré a los dos cargadores porque ya pasaban de las cuatro de la tarde y hacía un poco más de dos horas y media hacia la ciudad de méxico antes de salir del pueblo donde eran recopilados uno de los trabajadores me dijo a manera de juego a ver si no te hacen travesuras las pequeñas criaturas refiriéndose a las figuras de los duendes yo solamente sonreí divertido y abordé el trailer como nunca desde que salía carretera comencé a tener problemas con el camión no tenía suficiente fuerza para avanzar entonces poco a poco se me fue haciendo de noche tal vez force mucho el camión porque cuando me faltaban algunos 30 minutos para llegar se me apagó la
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unidad por suerte había donde orillarme el motor se había calentado entonces tendría que dejarlo por lo menos una hora sabía que con eso era suficiente para que volviera a encender aproveché para bajarme y hacer mis necesidades la carretera estaba solitaria no era necesidad de ocultarme de nadie igual caminé por el lado del monte había pasado un minuto cuando algo pasó corriendo hacia el monte no lo había visto muy bien pero eso no era muy grande si acaso tendría el tamaño de un tlacuache me iba a ocupar de lo mío cuando pasó otro más la verdad no conocía mucho de esos animales pero por lo menos me podían morder luego de unos minutos regresé al trailer iba a encender el tablero cuando me di cuenta que las llaves no estaban las busqué tiradas en el asiento me bajé para revisar mis bolsillos y nada no estaban por ninguna parte lo raro era que yo estaba 100% seguro que las había dejado puestas saqué una pequeña linterna que traía para casos de emergencia y salí a buscarlas al monte caminé ida y vuelta no estaban me volví a revisar la ropa me puse a hacer memoria y
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no recordaba haberlas agarrado Ya venía de regreso cuando otra vez comenzaron a correr para todas partes esos animales.
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Podía escuchar claramente cuando saltaban sobre las ramas secas. Solo que ahora ocurría algo extraño.
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Lo digo porque esos, los que corrían por el monte, reían divertidos.
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Entendí que esos ya no eran animales.
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La verdad ya me estaba comenzando a dar miedo, pero necesitaba las llaves para salir de ahí.
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Sintiéndome casi rodeado por esos sonidos, busqué deprisa las llaves.
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De nueva cuenta... Lo hice por todo el lugar por donde había caminado, pero no encontré nada.
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Decidí refugiarme en la cabina del camión porque cada vez escuchaban más risas y más ruidos por donde corrían esas pequeñas criaturas.
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Desesperado busqué de nueva cuenta dentro del camión.
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de pronto recordé una cosa el trabajador me había dicho que los duendes me podrían hacer alguna travesura sonaba fantasioso pero eso era la única posibilidad que había sabiendo que era una locura busqué unos chicles que había comprado para mi buena suerte los encontré metidos entre los asientos entonces me bajé caminé unos cuantos metros entre el monte y dominando el miedo que tenía dije que les daría unas golosinas a cambio de mis llaves abrí el paquete y fui dejando los chicles con cuidado que no pareciera que se estaban aventando puse la mitad y les dije que cuando regresaran las llaves les daría a las demás todo el monte se quedó en silencio me di la vuelta caminé despacio y al subirme al camión no lo podía creer ahí en el asiento estaban las llaves del trailer La verdad, eso me puso nervioso.
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Tuve el impulso de encenderlo para salir de ahí, pero me calmé un poco.
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Primero me guardé las llaves, me armé de valor. De nueva cuenta fui al monte y les di las gracias. Luego dejé el resto de chicles.
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Caminé nervioso hasta el camión.
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Lo encendí sin ningún problema y salí de ahí.
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Llegué a la ciudad de México ya muy noche, entonces dejé el camión y me fui para mi casa.
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a la mañana siguiente tuve que contar lo que había pasado con el camión pero omití lo de los duendes no me esperaba que al abrir la caja del trailer las figuras de yeso de los duendes ya no estaban revisamos bien y encontramos un agujero en la madera donde probablemente por ahí se habían salido Me animé a contar lo que había visto, pero nadie me creyó. De hecho, me cobraron las figuras faltantes, pero poco me importó.
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Había comprobado por experiencia propia que los duendes sí existen, y eso valía mucho más.
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Mi peor enemigo Muy buenas noches, Inframundo. Mi nombre es Agustín Ruelas.
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Hace algunos años manejaba un tráiler, entonces me la pasaba en la carretera.
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Como en ese tiempo tenía problemas con la que era mi esposa, prefería agarrar un viaje tras otro en lugar de irme para la casa.
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Por lo mismo, era muy común que me vieran en cachimbas o paraderos.
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Ahí, en esos lugares comía, descansaba, me bañaba, tenía amigos.
87:42
Pero como dicen, uno no es monedita de oro. Entonces había alguien a quien le caía mal, y al ser también chofer de trailer, me lo topaba muy seguido.
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Si era en las carreteras, se me cerraba con el trailer, o si venía de frente, hacía sonar su claxon de manera de insulto.
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Solamente en una ocasión nos habíamos agarrado a golpes porque no soporté sus indirectas.
88:12
Otros compañeros nos tuvieron que separar.
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Una madrugada, me estacioné en un paradero para descansar unos minutos, tomarme un café y seguir en mi camino.
88:25
Con lo primero que me topé al entrar fue con la mirada pesada de ese compañero.
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Me acuerdo que hasta hizo un gesto de desagrado cuando me miró. Como siempre lo ignoré.
88:38
Pedí un café a la muchacha encargada y me fui un momento al baño.
88:44
Cuando regresé ya estaba mi bebida con una pieza de pan al lado.
88:49
Me di cuenta que aquel compañero, el que no me podía ver ya no estaba.
88:55
eso fue lo mejor para mí me comencé a tomar mi café más a gusto en ese tiempo apenas salían los celulares entonces me puse a jugar en la pequeña pantalla mientras le daba el primer sorbo al café de rato llevaría media taza cuando algo raro comenzó a suceder primero escuché un zumbido después el bullicio de las personas cambió se hizo un chillido muy agudo que pronto se volvió ensordecedor me tapé los oídos y voltea la mesa para ver qué era lo que estaba pasando me asusté al ver que las figuras de los camioneros estaban distorsionadas tenían caras alargadas y con enormes ojos Me llené de miedo al verme rodeado de pronto de estos seres que para mí eran monstruos o demonios que emitían sonidos escalofriantes.
89:59
De pronto comenzaron a voltear a verme. Algunos sonreían, otros sacaban la lengua.
90:06
Uno de ellos se paró frente a mí. Entonces pude ver lo aberrante que era. La cabeza se le movía de diferentes maneras y además despedía un terrible olor tan insoportable que me tuve que cubrir la nariz para no vomitar.
90:25
no les quitaba la vista de encima porque todos comenzaron a ponerse de pie pero sin dejar de mirarme me puse a pensar con qué me podía defender pero no tenía nada en la mano voltea hacia los lados y para atrás todos estaban a punto de echárseme encima Fueron tantos mis nervios de pensar en lo que me podía ocurrir que me vomité.
90:54
Al verme rodeado agarrar la silla de plástico y con ella me comencé a defender tirando golpes a diestra y siniestra.
91:03
Aunque llegué a golpear algunos, eran demasiados para mí. Entonces me sujetaron entre varios.
91:12
Sentía sus manos frías, huesudas y con filosas garras.
91:17
Comencé a gritar, a insultarlos, a pedir ayuda, pero todo era inútil.
91:24
me detuvieron la cabeza luego un ser de esos me apretó tan fuerte el estómago que parecía que me iba a cortar a la mitad aunque con mucha dificultad eso me hizo vomitar otra vez cuando ya no podía más alguien introdujo su mano dentro de mi boca entonces si perdí todas las fuerzas recuerdo que se me soltó el cuerpo y con la ayuda de esos seres quedé tirado en el suelo yo pensé que estaba muriendo quizás perdí el conocimiento porque sentí que reaccioné entonces comencé a reconocer las caras de algunos compañeros choferes me pidieron que no me moviera que pronto llegaría una ambulancia por mí, porque había estado a punto de morir, al parecer por una sobredosis.
92:19
En ese momento no entendía a qué se referían.
92:23
Pregunté por aquellos demonios que me habían atacado.
92:27
todos se sorprendieron me dijeron que nunca hubo demonios ni seres fueron ellos los que me hicieron vomitar para que aventara lo que me estaba haciendo alucinar como a la media hora llegó la ambulancia y me trasladaron a un hospital Según el diagnóstico, había ingerido un cóctel de sustancias muy fuertes, que si los compañeros no actúan a tiempo, me hubiera muerto de un paro cardíaco.
92:56
Para algunos compañeros, quedé como consumidor de esas sustancias. Para otros, así como para mí, el culpable fue aquel trailero, mi enemigo, el que aprovechó que estaba en el sanitario para ponerle esas cosas a mi café.
93:14
nunca puse una denuncia no tenía caso porque no tenía pruebas tampoco tuve la necesidad de desquitarme porque al paso del tiempo el chofer perdió la vida en un feo accidente según por los comentarios que escuché había consumido de esa misma sustancia y pues le llegó el karma Esta fue mi historia. Tal vez no sea de terror como están acostumbrados a escuchar en este canal. Pero para mí ha sido lo más espantoso y escalofriante que me ha tocado vivir.
93:51
Muchas gracias por escucharme.
93:59
La advertencia del abuelo Basado en la anécdota de Damián Gera hola qué tal comunidad mi nombre es también llera he sido camionero por alrededor de 17 años antes hacía viajes largos ahora solo son en mi natal estado de sinaloa pero tuve un accidente que en cierta manera me limitó esto fue en la rumbo rosa el accidente lo tuve en el 2017 no en el camión en el que trabajaba desde que entré a la empresa aquel camión recién había salido del taller mecánico el compañero que lo había manejado por alrededor de ocho años había reportado que algo estaba fallando Pero según me enteré después, Abiel, que era el nombre de aquel chofer, no había especificado el problema que tenía el tráiler o quizás el taller se quiso deslindar de lo acontecido.
95:05
Pasé por el estado de Sonora sin problema alguno. Pero cuando llegué a Mexicali, me sentía un poco agotado a pesar de que había descansado en cada retén que se encuentra en ciertos lugares del estado.
95:22
Les comento que apenas si me quedaba dormido soñaba con mi abuelo Guadalupe, quien tenía dos años de haber fallecido.
95:31
El abuelo me advertía que no manejara de noche por la rumorosa, pero solo lo veía como un sueño. y no como una advertencia como ya estaba en Mexicali y eran alrededor de las 11 de la noche pensé en pasar el tramo a esas horas ya que no había mucho tráfico vehicular era domingo y tenía que estar temprano en Ensenada así que me decidí pasar por la rumorosa y quedarme a descansar un rato en la ciudad de Tijuana Ya había recorrido un buen tramo cuando comencé a notar algo extraño en el camión.
96:13
Comenzó a hacer un movimiento brusco y para variar, el pedal de los frenos se iba hasta tocar el suelo de la cabina y no detenía el camión.
96:25
lo primero que se me vino a la mente fue que me iba a salir de la carretera y lo más seguro que con la altura terminaría muerto antes de llegar hasta el fondo y lo peor es que sentía que la carga pesada que transportaba me estaba jalando pensé que sólo era cuestión de tiempo me puse a rezar para que en ese trayecto que si me salía o no de las curvas que no viniera ningún auto para no llevarlo conmigo hasta el fondo con viento cruzado y sin margen para errores reduje marcha iba con cuidado pero fue justo en una segunda curva donde lo sentí el pedal de freno ya no respondió fue un fallo total porque un día el pedal hasta el fondo y ni con el freno de motor pude detener que el camión se ladeara y comenzará a descender el trailer se volcó hacia el lado derecho escuché el sonido de metal desgarrándose mire como mi celular se comenzó a deslizar hacia el lado de la cabina me estiré para tomarlo pues si sobrevivía a la caída tendría que llamar a emergencias sentí que volaba en caída libre el sonido del metal retorciéndose
97:56
a mi lado no caí hasta el fondo como esperaba pues de repente la cabina se detuvo pero escuché como el remolque seguía cayendo y después llegó a la oscuridad no sé cuánto tiempo estuve inconsciente pero cuando desperté estaba atrapado en la cabina con la sangre por mi sien el dolor era pulsante sobre mi frente afuera el silencio absoluto solo el viento cruel de la madrugada que aquellos que han pasado por ahí sabrán a qué me refiero cuando pensé que estaba todo perdido escuché la voz de unos hombres gritando desde arriba Preguntando si había alguien con vida, si los podía escuchar, les grité como pude y ellos me dijeron que la ayuda venía en camino.
98:55
Comencé a llorar y pensé que era un maldito desgraciado con mucha suerte.
99:01
me gritaban para que no me fuera a dormir pues si lo hacía y con el frío de la noche era seguro que no despertara comunidad no sé cuánto tiempo estuve atrapado en la cabina pero nunca estuve solo ni siquiera cuando me estaban rescatando Aquellos dos hombres viven en Tecate.
99:24
Ellos miraron a lo lejos cuando las luces del trailer se fueron hasta el fondo. Pero las luces de la cabina les dieron a entender que ya había quedado cerca de la carretera. y fue así como dieron aviso a emergencias y no sólo eso aquellos hombres que salvaron mi vida me contaron que cuando se acercaron al sitio del accidente había un anciano estos pensaron que había sido alguien que sufrió el aparatoso accidente el anciano les dijo que me ayudaran a mantenerme despierto pues me encontraba muy herido uno de ellos tocó su mano y dijo que estaba muy frío como un muerto fue cuando empezaron a gritarme pero cuando voltearon a iluminar al anciano este ya no estaba había desaparecido a pesar de que lo buscaron no lo volvieron a ver se dieron cuenta de que aquel anciano Era un fantasma.
100:31
Yo sé de quién se trataba.
100:34
Era mi abuelo. Lo supe porque cuando les conté a mi padre lo que había sucedido, él me dijo que el abuelo me había advertido en ese sueño. Pero yo por testarudo no hice caso a la advertencia que tuve en el sueño. De hecho, no soy el único que mi abuelo les ha ayudado cuando algún familiar lo sueña. Pero con lo contado por mis dos primos y por mí, el que sueña con el abuelo ya saben que les advierte de lo que está por suceder.
101:07
Termino mi historia contándoles que este accidente casi me cuesta mi trabajo.
101:13
ya que la aseguradora y el taller mecánico me quisieron hacer responsable. Pero el dueño de la empresa llamó a otros mecánicos y estos sirvieron de testigos para decir que los frenos del trailer nunca fueron reparados, pues mostraban el desgaste del uso que le habían dado por mucho tiempo.
101:38
la carretera maldita basada en hechos reales mi nombre es arturo meneses tengo 39 años y soy originario de culiacán sinaloa esto que voy a contar le sucedió hace siete años en un tramo poco transitado de la carretera méxico 15 justo en la desviación hacia badiraguato una zona conocida por su silencio por sus nieblas y por las cosas que se cruzan cuando el reloj marca la hora equivocada eran cerca de las 3 y 20 de la madrugada de un miércoles volvía solo a casa tras una entrega urgente de trabajo todo iba normal la noche estaba despejada la luna llena alumbraba con fuerza y las estrellas parecían clavadas al cielo llevaba la radio encendida pero sin volumen más por costumbre que por compañía había cruzado ese tramo muchas veces pero algo en el ambiente esa noche era diferente sin aviso alguno la luna desapareció no detrás de una nube ni por un cambio de clima simplemente dejé de verla como si alguien la hubiese apagado la oscuridad lo cubrió todo una negrura densa que no permitía distinguir ni los árboles del borde Aún más inquietante, los faros del coche dejaron de proyectar luz más allá de unos
103:16
pocos metros.
103:19
Como si el aire se hubiese vuelto opaco. Pensé que era niebla, pero no. El aire estaba seco. sólo había un silencio que se sentía en los huesos silencio absoluto ni grillos ni viento ni crujidos del motor un vacío total y en ese vacío comenzaron a aparecer primero como manchas borrosas a los costados del camino luego más claras eran personas hombres mujeres niños caminaban despacio sin rumbo claro a los lados de la carretera parecían cadáveres pero se movían sus cuerpos estaban encorvados sus ropas rotas y su piel pálida como si llevaran siglos vagando bajo tierra Intenté frenar.
104:10
No respondí al pedal. El coche seguía avanzando solo, a velocidad constante, como si fuese guiado por una fuerza que no me pertenecía. Quise girar el volante. Tampoco. Yo era solo un pasajero dentro de mi propio vehículo, y entonces me miraron.
104:29
la primera en voltear fue una mujer anciana con el rostro cubierto por un cabello largo y desaliñado sus ojos eran blancos completamente blancos ni iris ni pupilas sólo vacíos brillantes que no miraban sino que penetraban su boca se abrió apenas y se quedó así como congelada en un gesto sin palabras Detrás de ella, un niño hizo lo mismo, un niño flaco, con mejillas hundidas, sin expresión.
105:02
Me observó fijamente, y al hacerlo, su cabeza se ladeó levemente, como si no comprendiera por qué yo podía verlos.
105:12
Uno a uno, todos comenzaron a girar sus rostros hacia mí.
105:17
Sus miradas se clavaban en mi ser, lentas, sincronizadas.
105:23
Parecían reconocerme, parecían saber que yo no era parte de ese lugar, y aún así me observaban como si esperaran algo de mí.
105:32
algo que ni yo mismo sabía que podía dar comencé a sudar frío me costaba respirar el aire había cambiado no era de este mundo era espeso metálico como si lo exhalarán los muertos el camino seguía pero no terminaba yo no avanzaba estaba atrapado en un circuito de condena y fue ahí cuando entendí ya no estaba en este plano no sé cómo lo supe lo sentí había cruzado una grieta una fisura entre el mundo de los vivos y algo mucho peor no era el infierno ni el purgatorio era una carretera que no lleva a ningún lado un sitio donde el tiempo se fragmenta y el alma puede quedar atrapada para siempre de pronto sin aviso la anciana abrió la boca un movimiento grotesco que desfiguró todo su rostro la mandíbula se extendió más de lo normal y al hacerlo todos los demás hicieron lo mismo bocas abiertas al unísono sin emitir ni un solo sonido era como si estuvieran gritando sin voz quise cerrar los ojos pero no pude sólo los apreté fuerte esperando que todo acabará y entonces regresó la luna volví a ver la luz natural entrando por el parabrisas los faros iluminaban correctamente
107:03
las figuras ya no estaban sólo estaba yo y una carretera vacía a lo lejos vi los faros de otro vehículo viniendo en sentido contrario supe entonces que estaba de vuelta pero no todo se sintió normal el aire aún estaba helado y el reloj del tablero había retrocedido 17 minutos no me detuve a pensar solo conduje directo a casa durante semanas evité hablar del tema no quería que pensaran que había perdido la razón pero después un chofer de trailer en una gasolinera me hizo una advertencia cuando le mencioné el tramo Ah, por ahí donde se cruzan las almas.
107:51
No te detengas si te vuelves a encontrar con ellas.
107:55
Hay quienes no regresan desde esa noche. Cada vez que cruzo esa carretera, rezo en silencio y miro hacia el frente sin apartar la vista.
108:06
Esta ha sido mi experiencia ocurrida en una carretera maldita. Espero les haya aterrado. Gracias por escuchar.
108:19
El camino comienza a elevarse. Las curvas se vuelven más cerradas. El viento golpea con mayor fuerza y las enormes rocas parecen formar figuras cuando las luces pasan sobre ellas.
108:34
Estamos entrando a la rumorosa.
108:37
Antes de iniciar este recorrido, quiero saludar a L.P. Soldier Forever, que escucha el inframundo desde Japón, y a Francisco Javier Hernández, quien disfruta nuestras recopilaciones mientras realiza sus actividades en casa.
108:56
A partir de este momento, escucha con mucha atención.
109:00
En la rumorosa, perder la vista a la carretera durante unos segundos puede ser peligroso.
109:08
Continuamos.
109:10
JORNALEROS Historia adaptada por La Tenebrosa Basado en la anécdota de Edison Carter Buenas noches a toda la comunidad.
109:25
No suelo contar lo que me pasó, pero últimamente lo tengo tan presente que siento que, si no lo saco, se me va a quedar en la mente por el resto de toda mi vida.
109:39
Inicio presentándome. Mi nombre es Edison Carter. Soy trailero. Llevo más de 15 años recorriendo los campos de Arkansas con mi trailer, moviendo lo que en los campos se cosecha. A veces transporto gente también, cuando se necesita llevar jornaleros de un sitio a otro.
110:01
No me meto en lo que no me importa, si son ilegales o no. Mi trabajo es sencillo, ir, cargar y salir.
110:10
La entrada era de tierra suelta, y al bajar de la carretera, el sol apenas comenzaba a alzarse sobre los campos.
110:19
La luz no bastaba para ver con claridad, pero ya dejaba ver las líneas interminables de cultivo que cubrían el paisaje.
110:30
Fue entonces que los vi, caminando por un sendero paralelo al camino.
110:36
Un grupo de personas, unos diez o doce, tal vez más hombres, mujeres, incluso niños.
110:45
Todos caminaban despacio, como si cada paso les costara.
110:50
Se les notaba cansados.
110:52
algunos se veían delgados y algunas mujeres traían a sus pequeños en sus espaldas iban sucios no con la suciedad normal de quien trabaja el campo sino de otra manera como si no se hubieran bañado en semanas sus ropas estaban desgastadas deshilachadas Algunos mis zapatos llevaban.
111:18
La verdad se me hizo muy extraño, pues en esos tiempos ya no se ven a las personas trabajar en esas condiciones.
111:28
Me detuve por instinto, no porque me lo pidieran, sino porque algo me hizo detenerme.
111:36
Me bajé, abrí la parte trasera del tráiler y les hice seña.
111:41
No dijeron nada, solo unas gracias en español y subieron uno a uno, sin mirar atrás, en completo silencio.
111:52
El camino no era largo, apenas unos veinte minutos por esos senderos de terracería que cruzaban entre sembradíos y bodegas viejas.
112:03
Sentía extraño el camión, pues era como si no trajera a esas personas en el remolque.
112:10
Al llegar al campo ya había actividad.
112:14
Los tractores, gente revisando las líneas de cultivo, trabajadores descargando las cajas con verdura. Me estacioné cerca del cobertizo donde solía esperar al encargado.
112:28
Él ya estaba ahí, sentado sobre una hielera con el sombrero echado hacia atrás y los ojos entrecerrados por el reflejo del sol.
112:40
Le avisé que traía unos jornaleros.
112:44
Dije que los había visto en el camino y que suponía que venían a trabajar.
112:51
Se quedó callado, observándome por un momento largo, como si necesitara tiempo para entender lo que le estaba diciendo.
113:02
Luego se puso de pie y caminó conmigo hacia el remolque.
113:07
me pidió que le mostrara yo asentí y bajé la rampa el trailer estaba totalmente vacío ni una huella de tierra ni una mochila absolutamente nada mire varias veces hasta me subí caminé de lado a lado buscando señal de que yo había traído a esos jornaleros me giré hacia el encargado sin saber qué decir la verdad no parecía para nada sorprendido sólo asintió como si aquello le confirmara algo que ya sabía me hizo una señal con su mano para que me bajara y lo siguiera me dijo que no me preocupara que yo no era el único que había visto a los que caminan en los campos No era ni la primera ni la última vez que algo así sucede.
114:09
Esos no eran jornaleros de carne y hueso.
114:13
Lo que había recogido en el camino era otra cosa.
114:17
Ya tienen décadas apareciéndose por estos campos.
114:22
recordé lo que una vez escuché en una tienda de abarrotes en la frontera del condado que hace años en uno de esos operativos de migración varios inmigrantes habían huido de los campos se decía que algunos no lograron salir que se ocultaron también entre los surcos y que nadie los volvió a ver tal vez se perdieron en el monte tal vez murieron escondidos esperando un rescate que nunca les llegó o quizás quizás siguieron caminando perdieron el rumbo por estas benditas tierras y ahora repiten ese camino día tras día sin descanso condenados a pagar por la tierra a la que vinieron a trabajar sentí pena por esas pobres almas que llegan a un país buscando oportunidades y se toparon con la muerte estuve casi todo el día esperando que terminaran de cargar el trailer cuando me retiré roque para no verlos por inercia miré hacia el sitio donde me detuve y yo mismo les abrí las puertas de mi trailer Afortunadamente ahí no había ningún alma esperando.
115:43
Estuve trabajando por alrededor de dos semanas en ese campo y les pregunté a los otros dos choferes si habían tenido un encuentro como el que yo pasé. uno de ellos me comentó que no en ese campo pero sí en otro pero esto fue en uno de los campos en que anteriormente se piscaba el algodón y esos eran de esclavos no sólo aquí en Arkansas suceden ese tipo de cosas en que las almas de los trabajadores se hacen presentes sigo trabajando como camionero no he vuelto a tener una experiencia como la que les acabo de contar y espero que mi buena suerte de no tener experiencias paranormales siga y me acompaña hasta el día de hoy Muy buenas noches, inframundo.
116:53
Mi nombre es Víctor Montiel. Llevo más de 20 años manejando trailer por toda la república.
117:00
Desde que era chamaco fui chalán de mi tío.
117:04
Y con el tiempo logré comprarme mi propio tracto.
117:08
La historia que les voy a contar nos pasó a varios compañeros, mientras cruzábamos la ruta entre Fresnillo y Río Grande, en Zacatecas, por un tramo conocido entre los traileros como La Espina Negra.
117:24
éramos seis personas tres operadores y nuestros respectivos chalanes como la situación en carretera se ha puesto difícil solemos viajar en convoy esa vez salimos más tarde de lo planeado y nos agarró la noche a medio camino eso siempre se intenta evitar porque en esa zona los accidentes son cosa seria sobre todo por los motociclistas que van como locos ahí no hay margen para el error las cruces y capillas al borde del camino te lo recuerdan a cada metro Yo iba al centro del convoy.
118:08
Adelante iba Neto, atrás el Cholo. Llevábamos la radio encendida, todos atentos. De pronto, la voz del Neto se metió.
118:19
Dijo que adelante había algo raro, algo que no alcanzaba a entender.
118:24
como una moto que venía en sentido contrario a toda velocidad dudaba si seguir o parar le dije que me abriera paso que me dejara revisar a mí en cuanto lo rebase vi lo mismo una motocicleta venía de frente rápido sin luces por nuestro carril le apunté con las altas para que se hiciera a un lado pero no lo hizo parecía que aceleraba más Le dije a los demás que frenaran poco a poco.
118:56
No sabíamos qué venía, pero mejor no arriesgarse.
119:00
Cuando el motociclista se acercó supe que no era normal. Vestía todo de negro, llevaba un casco viejo. un humo oscuro lo rodeaba como si quemara aceite pero sin olor lo más raro eran las llamas salían de la moto y de su espalda eran azules brillaban como fuego pero sin calor neto y cholo lo veían también uno de los chalanes comenzó a rezar algo no estaba bien yo no lo pensé sabía lo que llevaba bajo el asiento un rifle de emergencia lo saqué apunté como pude No sabía si servía de algo, pero lo hice.
119:43
Cuando estuvo cerca disparé. Le di directo al casco.
119:48
El sonido que salió fue una risa. No era de este mundo. Sonaba hueca. Como si alguien se burlara desde adentro de un barril vacío.
119:58
Disparé otra vez.
119:59
Esta vez al neumático.
120:02
la moto se tambaleó el jinete perdió el control derrapó rodó más de 50 metros junto con su máquina el asfalto quedó marcado una línea negra como si algo lo hubiera quemado nos detuvimos bajamos todos caminamos hasta donde se detuvo pero no había nadie ni moto ni casco sólo las marcas en el pavimento el aire se sentía más frío no dijimos nada volvimos a las unidades y seguimos sin hablar días después otro colega nos contó que en ese tramo vio una moto de frente apareció de la nada juró que casi choca pero justo antes de impactar la moto desapareció algunos dicen que es el alma de un joven que murió calcinado en ese tramo tras chocar con una pipa otros piensan que es algo peor un demonio que aparece en la noche buscando a quien arrastrar con él desde esa noche evitamos la espina negra cuando cae el sol porque el que se aparece ahí no es humano y no siempre se deja esquivar
121:24
¿Qué?
121:33
buenas noches inframundo mi nombre es juan ignacio camargo llevo más de 15 años trabajando como operador de transporte especializado en ganado sobre todo borregos y cabras trabajo para una empresa ubicada en aguascalientes y me encargo de movilizar animales desde ranchos en la sierra hacia las centrales de abasto en querétaro y toluca son rutas complicadas especialmente cuando se recorren de noche pero el calor de día puede matar al ganado así que muchas veces no hay opción la historia que les voy a contar ocurrió en julio durante una de esas noches pesadas en que el calor parece hervirte por dentro aunque ya sea madrugada tenía que atravesar un tramo de carretera estatal entre calvillo y hojuelos un camino poco transitado rodeado de cerros bajos y vegetación seca llevaba una carga completa de borregos vivos todo iba normal el aire acondicionado apenas servía pero suficiente para no sudar como bestia en la cabina a esa hora ya no hay casi tráfico es mejor así menos distracciones a la mitad del trayecto note algo raro no era ruido de motor ni algo mecánico era una vibración extraña como si algo golpeará levemente la parte superior del remolque lo primero
123:11
que pensé fue en ramas o alguna piedra caída pero no había árboles cerca y el camino estaba despejado segundos después sentí un golpe más fuerte revisé los espejos no vi nada pero los borregos dentro del remolque empezaron a inquietarse lo que más me extrañó fue que uno de ellos comenzó a balar sin control luego dos luego todos como si supieran que algo se acercaba bajé un poco la velocidad y me asomé por la ventanilla fue entonces cuando vi una sombra moverse sobre el techo del remolque grande muy grande era como si una persona se arrastrara allá arriba pero con un cuerpo desproporcionado alargado cubierto por algo que brillaba con la luz de la luna Saqué una linterna que siempre llevo a la mano, apunté con cuidado mientras conducía lento, el haz de luz apenas iluminó una figura que parecía una mezcla de humano con algo más, tenía una piel gruesa, oscura, parecida al cuero viejo.
124:27
no tenía rostro claro sólo una cabeza enorme con dos orificios que parecían ojos lo que más me impactó fueron las extremidades no eran brazos ni patas eran algo intermedio flexibles y fuertes como tentáculos cubiertos de espinas se aferraban al metal del remolque y lo perforaban mientras el bicho intentaba levantar la tapa me metí de vuelta a la cabina cerré todo y traté de no frenar del todo sólo quería sacarlo de encima pero no se iba seguía y se arrastraba golpeaba los borregos chillaban como locos el animal se aferraba con una fuerza descomunal recordé que en la guantera llevaba una pistola vieja una 9 milímetros que me regaló mi padre la tomé con las manos temblorosas bajé el cristal y disparé hacia el techo sin apuntar bien sólo intentando hacer ruido y con suerte darle al tercer disparo escuché un chillido como el de un puerco moribundo pero más grave como si viniera de una garganta podrida la criatura saltó del trailer hacia un costado de la carretera no la vi caer pero su sombra desapareció aceleré con todo lo que tenía no me importó el traqueteo del remolque ni si alguno de los animales caía
126:00
herido sólo quería salir de ahí pero no fue tan fácil a los pocos kilómetros una figura cruzó la carretera a unos metros frente a mí era la misma caminaba erguida alta casi del tamaño del trailer no corría sólo se movía lento como si no tuviera prisa su cuerpo parecía flotar aunque dejaba marcas en el asfalto el parabrisas empañó de golpe y sentí un olor espeso metálico como sangre con tierra seguí de frente le pase casi por encima no sé si lo toqué si lo atropellé si era real pero ya no lo volví a ver al llegar al centro de acopio en querétaro me dijeron que varios borregos tenían heridas cortes precisos como hechos con pinzas o cuchillas uno tenía el lomo abierto no sangraba pero estaba vivo la piel estaba arrancada como si la hubieran despegado con garras No supe qué decir.
127:06
Solo respondí que algo los atacó en la sierra. Ni yo sabía qué había sido en realidad.
127:13
Desde esa noche, no he vuelto a recorrer ese tramo de noche.
127:18
Si me toca hacerlo, prefiero esperar en algún pueblo, aunque pierda el viaje.
127:26
La Guajolota Basado en una anécdota verídica Muy buenas noches, comunidad. He pasado más tiempo detrás de un volante que en mi propia casa.
127:44
Sobre todo los últimos 20 años que empecé a trabajar como chofer de tráiler. Aunque en la actualidad tengo 62 años, todavía me siento como con la capacidad para manejar largas distancias.
127:59
Aún no pienso en retirarme.
128:02
Durante los 20 años que he sido camionero, he vivido muchas experiencias, algunas de ellas inexplicables como esta que estoy por compartir.
128:15
Seré lo más breve posible porque al narrarla me vuelven a atormentar los recuerdos.
128:23
Una noche que me encontraba tomando una bebida en una cachimba, se me acercó una mujer.
128:31
De esas que te pueden acompañar para pasar un buen rato.
128:35
Para no entrar en detalles, les cuento que les dije que para la vuelta porque tenía mucha prisa. por más de diez minutos me estuvo insistiendo con lo mismo pero me mantuve en decir que no porque la verdad no me llamaba la atención quizás no estaba acostumbrada a ser rechazada porque muy molesta tumbó mi bebida de un manotazo y comenzó a insultarme a decirme que muy pronto la iba a buscar para pedirle perdón entonces ella me rechazaría a mí más se enojó porque al escucharla decir eso dibujé una sonrisa burlona entonces salió de la cachimba y dio el portazo se hicieron los comentarios entre ellos me dijeron que tuviera cuidado porque esa mujer era una bruja conocida como la guajolota y se había sentido ofendida obviamente yo no creí en esas tonterías y me volví a reír A los cinco minutos salí de ahí sintiendo la mirada de todos.
129:47
Me subí al trailer, agarré carretera rumbo a mi destino e hice todo por olvidarme del incidente con esa mujer.
129:57
Cuando ya estaba lo suficientemente lejos de ahí, encendí la radio para distraerme un poco.
130:05
De rato le bajé a la música porque escuchaba una risa, aunque muy levemente la oía bien.
130:14
Pero luego de bajarle no se escuchó más.
130:19
Entendí que era en la radio. Algunos kilómetros más ya eran carcajadas las que salían de las bocinas.
130:28
Un tanto sorprendido, opté por apagar el radio, pero aún así, apagado, las carcajadas se seguían escuchando.
130:39
No pude evitar el ponerme nervioso, al recordar lo que me advirtieron sobre la mujer de la cachimba, eso de que era una bruja.
130:50
Para que no me quedara ninguna duda, de pronto... una enorme ave negra me comenzó a seguir no puedo asegurar que era un guajolote porque no podría volar a la velocidad del trailer pero la verdad era un animal muy parecido a ese En ocasiones volaba a la par del camión, pero a veces me rebasaba. Aunque yo nunca había creído lo que decían sobre las brujas, sabía que se convertían en enormes guajolotes o en otros animales para seguir así a sus presas.
131:29
hasta cierto punto me encontraba tranquilo porque estaba dentro del trailer que me podría hacer ahí pero de pronto ese animal cayó justo en el parabrisas y abrió sus alas obstruyéndome así toda la visibilidad aunque manejaba por una recta así sin ver cómo iba en cualquier momento me podía salir de la carretera era evidente que necesitaba frenar porque iba a gran velocidad entonces lo hice fui frenando poco a poco de pronto el trailer se estremeció por completo me aferré al volante porque me había salido de la carretera y ya iba por el monte Cuando por fin se detuvo el camión, aquella enorme ave salió volando.
132:22
De pronto me vi envuelto en una nube de polvo.
132:25
Tuvieron que pasar unos segundos para que se me quitara el susto.
132:30
Entonces me puse a pensar qué era lo conveniente hacer.
132:36
Como el trailer seguía encendido, Ubiqué la carretera y manejé unos cuantos metros entre el monte con la intención de seguir a mi destino.
132:46
En eso estaba cuando de nueva cuenta ese animal me obstruyó completamente la visión.
132:53
Recordando las palabras de la mujer, entendí que para que me dejara en paz tenía que ir a pedirle perdón y por ayuda.
133:03
entonces de nueva cuenta de tubo en mi camión solo así esa ave se alejó del parabrisas aunque estuve parado unos cuantos minutos no había nada que pensar tenía que hacerlo haciendo un sinfín de movimientos entre el monte logré voltear el trailer subirme a la carretera y empecé a manejar de regreso a la cachimba si acaso ese animal se montó en el techo de la cabina pero ya no obstruyó mi visión todo el camino fui pensando en lo que iba a decir pasando unos 45 minutos me estacioné de nuevo afuera de la cachimba pregunté dónde vivía esa mujer me dijeron que a unos metros tenía un cuarto que fuera ella acababa de llegar Fui a pedirle perdón por mi comportamiento.
134:03
Es todo lo que puedo comentar.
134:06
Dos horas después salí de ahí y seguí mi camino.
134:11
Hice ese viaje sin ningún problema. Ese y todos los demás.
134:16
Hasta el día de hoy no me he vuelto a parar en ninguna cachimba. Pero esa situación, a pesar del tiempo, no se me puede olvidar.
134:32
Bolas de fuego en la rumorosa.
134:40
Ya tengo más de 12 años trabajando como trailero.
134:45
Mis viajes con los años son cortos.
134:48
Viajo de Mexicali a San Quintín.
134:53
eso fue por mi culpa y nadie más buenos días alejandro y a toda la comunidad me presento mi nombre es carlos alberto oviedo esta experiencia la tuve en la rumorosa y a pesar de que casi a diario la recorro aún persiste en mi mente lo acontecido Viajaba por muchos estados de la república.
135:17
Era el año 2013, cuando tuve un viaje a Hermosillo, Sonora.
135:23
Mi novia de aquellos años era de esas personas que siempre recurrían a lugares esotéricos.
135:30
a que le leyeran el tarot para mí el destino se lo hace uno y no necesitaba andar recurriendo con cuanta bruja o brujo para saber qué me deparaba el futuro pero lo que les contaré no fue por no creer en este tipo de cosas sino porque cometí un error que reconozco Fue culpa mía y no debía haberlo hecho, además de que le mentía a la chica con la que andaba.
136:02
El caso es que fui a recoger la carga a la costa de Hermosillo y el viaje era hasta Ensenada.
136:10
una prima de blanca mi novia le había hablado de una señora que según decían era muy acertada en las predicciones del tarot hacía limpias y brujería la verdad es que me molestó cuando blanca me dijo que quería consultar a esa bruja yo le dije que hasta que me cargaran el camión pues no iba a perder el tiempo hasta que ella se desocupara La verdad es que sentía algo extraño y no era para menos, pues guardaba un secreto o más bien una mentira que a Blanca no se le había confesado.
136:50
El caso es que cuando me desocupé fuimos a ver a la dichosa bruja. Obviamente le dijeron a Blanca lo que quería escuchar, excepto yo, porque la señora le reveló que yo le mentía.
137:06
Pues era un hombre casado y no tenía intención alguna de dejar a mi esposa por ninguna mujer.
137:13
Los colores de mi rostro iban y venían al verme descubierto, pero no me quedé callado y le menté de madres a la señora.
137:23
pero ella me dijo que era mejor que me callara o lo lamentaría salí enojado de aquella casa y blanca detrás de mí voltea a ver a la señora y junto a ella había dos mujeres más jóvenes la señora me dijo que me esperaría pues tenía que volver para pedirle perdón y pronto lamentaría haberle dicho todo aquello Blanca y yo discutimos. Ella se bajó del tráiler en Hermosillo.
137:56
La verdad es que no me importó y seguí mi camino.
138:00
Pero estaba que despotricaba del coraje y cada vez que me acordaba de la bruja volví a echarle cuantas palabras altisonantes se me venían a la mente.
138:12
Horas después llegué a Mexicali. Cargué diésel y el joven de la gasolinera se quedaba mirando hacia la cabina.
138:20
Le pregunté qué tanto veía.
138:23
Él solo me preguntó si no iban incómodas las mujeres que me acompañaban, pues la cabina del camión no estaba adaptada para llevar a tanta gente.
138:33
miré hacia el trailer y le dije que iba solo que nadie me acompañaba este hecho una última mirada y solo se presionó y deseo que me fuera muy bien lo tomé a loco pero creo que ahí comenzó la pesadilla Comencé a manejar fuera de Mexicali, dirigiéndome a la rumorosa. Ya pasaban las once de la noche cuando comencé el ascenso. Algo llamó mi atención al lado derecho.
139:06
Se apreciaban tres luces, pero éstas se veían como si se arrastraran por el suelo.
139:13
Pero a medida que subía la rumorosa, aquellas luces se acercaban más al camión.
139:20
pasaban frente a mí y cuando las mire con más detenimiento me di cuenta que no eran luces como yo creía eran tres bolas de fuego tres brujas que me estaban siguiendo Comencé a sentir miedo y ni rezando se me quitaba. Fui reduciendo la velocidad para no tener un accidente, pero hasta cierto punto me di cuenta que quizás me querían dar un buen susto, una lección.
139:53
Una de ellas se puso a mi lado. «Me va a quemar», pensé, pero no lo hizo. sólo intentaba darme el susto de mi vida pues comenzaron a golpear el camión de una manera que casi me desbarrancó de no ser porque voltee para pasar rozando las rocas de la montaña Dos intentos hicieron aquellas tres brujas por sacarme de la carretera, pero, así como salieron de la nada, así desaparecieron.
140:25
Cuando llegué a Tijuana, recibí una llamada de Blanca. Me dijo que tenía un mensaje para mí de parte de la bruja.
140:33
Que más me valía irle a pedir perdón, porque si no lo hacía, la próxima vez me echarían de la parte más alta de la rumorosa con todo y tráiler. Que ella no estaba bromeando.
140:47
Que lo que me acababa de suceder solo era para darme una advertencia.
140:53
Fui y vine con los nervios de punta. Cuando iba de regreso para Hermosillo e iba bajando la rumorosa, comencé a tener miedo de que las bolas de fuego volvieran a tratar de terminar con lo que empezó, pero no sucedió.
141:11
no me detuve y conduje hasta la casa de las brujas aunque estaba agotado y casi no había dormido llegué hasta donde estaba la señora ya me esperaba y me dijo que para la próxima vez no me tendrían tanta compasión la verdad es que si le pedí perdón por haberla ofendido y que por favor me dejara trabajar tranquilamente sólo asintió y me largué de ahí para nunca más regresar ya no volví a saber nunca de blanca y tampoco quise volver a sonora le pedí al patrón que sólo me diera viajes a corta distancia aunque paso por la rumorosa el recuerdo de las tres bolas de fuego siempre las tengo en mis pensamientos por inercia las busco volteo a los lados con temor de que en cualquier momento las vuelva a ver situación que hasta el día de hoy no ha vuelto a suceder muchas gracias inframundo y a la comunidad por escucharme Comunidad, aquí hago otra pequeña pausa para que se despabilen un poquito y quiero enviar saludos a Héctor Galelli, quien es uno de nuestros seguidores que tiene años en el canal desde que me acuerdo comenta y pues le mando un fuerte abrazo, quien
142:33
también agradeció la variedad de nuestras recopilaciones.
142:38
Y a Pili Gavarri, que siempre acompaña al inframundo con entusiasmo, quien también nos dejó saber cuánto disfruta de las historias. Gracias por seguir avanzando con nosotros. Todavía no hemos terminado de atravesar las carreteras más peligrosas de México. porque la neblina continúa cubriendo el camino, y en el espejo retrovisor aparece algo bastante inquietante.
143:09
Sin más, ponte cómodo que aquí continuamos.
143:19
La Trailera muy buenas noches comunidad de inframundo mi nombre es eloisa rosales tiempo atrás fui conductora de un trailer a pesar que hasta mi propia familia estaba en contra de que lo fuera intentaron de muchas maneras quererme meter en la cabeza la idea de que no iba a poder por el simple hecho de ser mujer pero pude lograrlo había una cosa que si era cierto esto no lo puedo negar si para los hombres ese trabajo era difícil para mí como mujer lo era mucho más pero siempre supe que podía hacerlo nunca acepté que me tuvieran lástima ni consideraciones especiales con lo primero que me tuve que enfrentar fue con el acoso de los propios compañeros Los primeros meses fueron los más difíciles, porque como pude me tuve que hacer respetar, y así ganarme un lugar entre ellos.
144:31
Eso sí, siempre me andaba con cuidado, porque viajar sola por las solitarias carreteras era peligroso.
144:41
Lo que da pie a esta historia es que una noche manejaba tranquila por una desolada carretera.
144:48
Tal vez sería la una de la mañana.
144:51
A lo lejos miré unas luces que me avisaban que venía un camión, pero lo hacía zigzagueando.
145:00
Por eso disminuí la velocidad considerablemente.
145:05
como a unos 200 metros de mí se atravesó un animal de color negro bastante grande el camión lo golpeó haciéndolo volar por el aire pude frenar y apreté el volante con las dos manos esperando el impacto por suerte aquel camión sólo pasó rozando mi trailer Tal vez por los nervios o no sé por qué me bajé de mi camión. Tomé un poco de aire para que se me bajara el susto.
145:38
Volté para ambos lados de la carretera.
145:42
No venía nadie a muchos kilómetros.
145:45
Me iba a subir al tráiler para seguir mi camino cuando miré a aquel animal tirado a mitad de la carretera.
145:55
Sin saber qué clase de animal era, decidí moverlo al monte para que no lo fueran a atropellar más. Cuando estuve frente a él, me di cuenta de que eso no era un animal común.
146:09
Parecía un perro, pero mucho más grande y fuerte.
146:14
Lo agarré de sus enormes patas traseras y con dificultad lo saqué de la cinta asfáltica.
146:23
me acuerdo que fue dejando un rastro de sangre lo estaba observando cuando vi que se movió fui al trailer agarré un bote que traía con agua y se lo eché en la cara y en el hocico estaba descuidada cuando alguien me sujeto por la cintura me llevé un tremendo susto que me hizo gritar no tardé en darme cuenta de que habían aparecido dos hombres de entre la oscuridad y entre los dos comenzaron a someterme había sido tan rápido que no pude reaccionar cuando me arrastraban hacia el monte segundos después me di cuenta de sus negras intenciones entonces si comencé a poner resistencia pero eran hombres grandes y fuertes poco podría ser contra ellos gritaba pero quien me iba a escuchar ahí en medio de la nada tenía prácticamente a los dos hombres encima golpeándome cuando algo grande y pesado pasó llevándose a uno de ellos el otro hombre al igual que yo nos quedamos sorprendidos de pronto se escucharon los gritos desgarradores de auxilio Así fue por unos segundos.
147:46
Luego comenzamos a escuchar unos gruñidos amenazantes muy cerca de nosotros.
147:52
Pero era tanta la oscuridad que no lográbamos ver qué clase de animal era el que se nos acercaba.
147:59
De manera inesperada, el animal pasó encima y al reaccionar me di cuenta que se había llevado al otro hombre.
148:08
Segundos después, éste también comenzó a gritar de manera desesperada.
148:14
nada más de escucharlo entré en pánico de rato todo se quedó en un inquietante silencio no intenté levantarme porque sabía que ese animal me estaba cazando después de unos minutos y al ver que nada sucedía me levanté con mucho cuidado recorrí el monte con la vista hasta que me encontré con unos ojos brillantes en ese momento quise correr pero me quedé paralizada por la oscuridad no pude saber lo que era pero sí vi que se alejó caminando en dos patas como pude camine hacia mi trailer estaba golpeada y rasgoñada además de tener la ropa hecha jirones antes de llegar noté algo raro aquel animal que había atropellado al que le había dado agua ya no estaba tirado lo primero que se me vino a la mente fue que ese extraño perro me había defendido de la agresión de aquellos hombres de otra manera no entiendo por qué a mí no me atacó cuando cuento esta historia la mayoría de las personas piensan que a lo que ayude fue a un agua y en la manera de agradecimiento me defendió de un violento ataque que quizás hubiera terminado con mi vida Aquí termina mi historia.
149:44
No por esta horrible experiencia dejé de ser trailera.
149:48
Bueno, lo fui hasta hace dos años que ya me dediqué a otra cosa.
149:54
Lo que nunca se me olvidará jamás es que a un animal raro, quizás un igual, esa noche me salvó la vida.
150:12
¡Vamos!
150:18
Mi nombre es Andrés Zamudio. Trabajo desde hace nueve años como operador de transporte en una de las plantas de distribución de bimbo en el Estado de México. Llevo pan a tiendas de autoservicio, a bodegas regionales, y a veces hago ruta directa hasta zonas rurales donde el acceso es complicado. Es un trabajo pesado pero estable, y hasta hace un año no tenía quejas.
150:49
lo que estoy a punto de contar no es un cuento no es una broma ni una exageración y aunque a muchos les cuesta creerlo quienes conocen la carretera entre san juan del río y valle de bravo por la ruta 86 saben que hay algo allá afuera que no se puede explicar todo empezó una noche de septiembre me tocó una ruta larga que implicaba cruzar varios pueblos en zona boscosa salí poco antes de las 3 de la mañana desde la planta de toluca con una carga completa de productos pan blanco bollos pan dulce y galletas la entrega final era en una tienda pequeña en santa maría del monte una comunidad donde a veces ni el gps responde el camino era solitario no hay mucho tránsito a esa hora vas por tramos donde no ves un alma por media hora todo estaba tranquilo hasta que pasé por una curva en la zona de la sierra justo después del kilómetro 147 Vi lo que pensé que era un accidente.
152:06
Luces titilantes, un vehículo detenido al borde del barranco y alguien parado en medio de la carretera.
152:14
Reducí la velocidad. Frené completamente a unos 20 metros. Bajé la ventana y le pregunté si necesitaba ayuda.
152:23
era un hombre de complexión delgada cubierto con una chamarra rota y sin zapatos no dijo nada solo me miró tenía los ojos completamente negros sin iris sin blanco no reflejaban la luz me recorrió un escalofrío en la nuca iba a meter marcha atrás cuando el tipo dio un paso hacia mí Fue entonces que lo vi bien.
152:50
Tenía la piel desgarrada del cuello hacia abajo, como si alguien le hubiera arrancado una máscara de carne y la hubiera dejado colgando.
153:03
Pisé el acelerador sin pensarlo. Lo esquivé por centímetros y seguí.
153:08
No me atreví a mirar por los espejos. Solo manejé con los dientes apretados y las manos heladas. No había pasado ni un minuto cuando la radio interna del camión se encendió sola.
153:23
Nadie hablaba. Solo se escuchaba estática y un murmullo, como si alguien respirara con esfuerzo desde muy cerca del micrófono.
153:32
Saqué la radio de la base y la apagué por completo.
153:36
Lo siguiente fue aún peor.
153:39
En la curva siguiente sentí un peso sobre el techo de la cabina, como si algo grande hubiera caído encima del camión. El golpe fue seco, fuerte, pero no reventó el toldo.
153:52
bajé la velocidad quería pensar que era una rama o algún animal pero escuché pasos sobre el techo lentos marcados como si alguien caminara con pies descalzos arrastrando los talones volví a acelerar alcancé los 90 kilómetros por hora el camión vibraba el sonido de los pasos desapareció me atreví a mirar por el retrovisor vacío cuando pensé que ya todo había pasado llegué a una intersección sin iluminación ahí junto a un señalamiento oxidado vi a un grupo de personas paradas no se movían no tenían expresión eran cinco figuras hombres y mujeres todos descalzos Todos con la piel desgarrada, con las costillas expuestas, sin labios ni párpados.
154:47
Parecían sacados de un crematorio abandonado.
154:50
Seguí sin frenar. Pasé junto a ellos y uno de ellos giró la cabeza sin mover el cuerpo.
154:56
Me miró directamente. No tenía ojos.
155:00
Solo cuencas negras. Su boca se abrió como si gritara, pero no hizo ruido.
155:06
En ese momento el motor del camión se ahogó y las luces parpadearon.
155:11
todo se oscureció durante tres segundos volvieron las luces el motor respondió cuando llegué a la última parte del camino el tramo que lleva a santa maría del monte una niebla espesa cubría todo avance despacio Ya no confiaba en lo que veía.
155:30
Pasando un puente de piedra, sentí que el camión se volvió más pesado, como si algo estuviera arrastrando el remolque desde atrás.
155:41
Bajé la velocidad.
155:43
Escuché golpes en la parte trasera. Me detuve.
155:49
Tomé una linterna y bajé. Caminé hacia la caja con el estómago hecho nudo.
155:55
Cada paso era más difícil. El aire era más frío, más denso.
156:01
Al llegar a la compuerta trasera, la encontré abierta. Eso era imposible.
156:06
yo mismo la había sellado con candado antes de salir mire dentro el pan estaba mordido las bolsas estaban rasgadas no por ratas ni por algún animal eran marcas de uñas uñas humanas había rastros de sangre seca en el piso de la caja y marcas de dedos que se arrastraban hacia adentro como si alguien Hubiera sido empujado ahí para no salir jamás.
156:34
Volví corriendo a la cabina. Cerré todo con seguro.
156:39
Respiraba agitado.
156:41
Quise llamar a base, pero no había señal.
156:45
Apreté los dientes y conduje hasta llegar al pueblo, ya con los primeros rayos del sol.
156:51
El encargado de la tienda salió a recibirme.
156:55
Notó mi expresión.
156:57
Le conté que había tenido problemas, que necesitaba revisar la carga.
157:03
Me ayudó a descargar. No dijo nada hasta que vio las marcas en las bolsas.
157:10
Con la voz baja me preguntó si venía por la ruta 86. Le respondí que sí. Me tomó del brazo y me dijo que no era el primero, que desde hace años se habla de algo que vive en ese tramo. cerca de una cantera vieja donde según los ancianos hubo una fosa común clandestina dicen que ahí enterraron gente viva campesinos desaparecidos gente inocente que nadie reclamó algunos nunca murieron del todo le pregunté si la policía sabía algo me dijo que nadie quiere meterse que los pocos que han reportado cosas no han vivido para contarlo mucho tiempo que lo mejor es no hablar No volver, y si puedes, no mirar cuando pases por ahí.
158:01
Volví a Toluca al final del día.
158:04
Entregué el camión. No hice reporte.
158:08
Nadie me iba a creer que un grupo de descarnados se apareció esa noche, ni que escuché pasos sobre el toldo.
158:17
Solo regresé a casa. Tomé una ducha y no pude dormir.
158:24
Desde entonces, cada vez que me toca turno nocturno, reviso dos veces la ruta.
158:31
Si la veo marcada como ruta 86, prefiero cambiarla o pedir que otro operador la tome.
158:39
Nadie me lo ha discutido.
158:41
algunos me miran en silencio como si ellos también hubieran visto algo y prefirieran callar porque en esas carreteras del centro del país bajo la neblina y la noche espesa hay cosas que no descansan cosas que no han terminado su camino y cuando te cruzas con ellas a veces no te dejan seguir el tuyo Mi nombre es Alfredo Méndez.
159:22
Soy operador de trailer desde hace casi 20 años.
159:26
He cruzado todo México con carga de frutas, maíz, ganado, cemento, lo que me pongan.
159:34
He dormido en estacionamientos abandonados. He visto accidentes que nadie podría olvidar. Pero lo que viví hace tres años en una carretera secundaria entre Veracruz y Puebla no se lo deseo ni al peor enemigo.
159:50
me asignaron una carga de naranjas desde martínez de la torre hacia la central de abasto en puebla era una ruta sencilla salir de madrugada cruzar por perote llegar con las primeras luces del día iba sin copiloto no era necesario carga ligera carretera firme clima estable eso pensaba salía a las tres de la mañana a esa hora la carretera es un túnel negro que apenas se abre ante la luz de los faros hay neblina densa en los tramos altos curvas cerradas y un silencio que pesa más que el propio trailer no había tránsito Al pasar por el kilómetro 25 vi la primera señal rara.
160:36
Un perro parado en medio del camino. No se movía. Solo me miraba como si me esperara. Frené poco a poco, maniobrando para no atropellarlo. Cuando estuve a unos 5 metros, el perro se fue caminando hacia el monte. Pero no corría. Caminaba lento, sin mirar atrás. No le di importancia. Pensé que era uno de esos perros que se acostumbran a andar por ahí. Seguí, pero a los pocos minutos, la radio del tráiler se encendió sola. Yo no la había encendido.
161:08
Se escuchaba estática. Entre la estática, una voz. No decía palabras. Solo respiraba fuerte, como si alguien estuviera exhalando con esfuerzo.
161:19
Pensé que era interferencia. La apagué. se volvió a encender mire el tablero todo funcionaba bien no había fallas eléctricas saqué la batería portátil de la radio y la desconecte el ruido paro pero el ambiente ya no era el mismo al pasar por el kilómetro 31 vi algo a lo lejos una silueta al borde del camino al principio creí que era un ciclista o alguien caminando de madrugada entonces reduje la velocidad cuando me acerqué la figura se metió a la carretera caminaba con torpeza como si tuviera las piernas rotas o los pies al revés alcancé a ver su rostro cuando la luz la tocó era una mujer o algo con forma de mujer el rostro estaba pálido casi gris los ojos muy grandes completamente negros el cabello largo sucio pegado al rostro por algo que parecía sangre seca No parpadeaba.
162:28
No reaccionaba. Solo caminaba de frente hacia mí. Toqué el claxon. Nada. Ella seguía. No me detuve. Giré bruscamente el volante y pasé a un lado.
162:40
Cuando miré por el espejo retrovisor ya no estaba.
162:44
Me temblaban las manos.
162:46
El corazón me latía como si hubiera corrido diez kilómetros.
162:52
Bajé la velocidad. Abrí la ventana para tomar aire.
162:57
algo andaba mal muy mal a los pocos kilómetros justo antes de una curva pronunciada vi luces rojas a lo lejos alguien con torreta pensé que era un retén de la guardia nacional frené me acerqué con cautela pero al llegar no había patrullas ni vehículos sólo las luces flotaban a unos metros del suelo sin fuente visible sentí que me observaban desde el monte miradas invisibles presencias que no podía ver pero que me rodeaban cerré la ventana apreté el volante seguí el camino comenzó a cambiar ya no reconocía el tramo había pasado por ahí muchas veces pero ahora parecía más estrecho más oscuro como si el asfalto fuera devorado por la noche las curvas eran más cerradas los árboles más altos los postes de luz ya no estaban vi señales de tránsito torcidas algunas con palabras que no entendía otras estaban en blanco como si alguien las hubiera borrado de pronto escuché un golpe fuerte en el remolque como si algo hubiera caído encima voltee hacia atrás nada otro golpe más fuerte como garras rascando metal me detuve en seco bajé con la linterna en mano rodea el trailer todo estaba en su lugar pero había marcas
164:32
arañazos profundos tres líneas paralelas que rascaban la pintura Subí de nuevo a la cabina sin decir palabra.
164:42
Cerré con seguro. Aceleré. A lo lejos, el camino comenzó a despejarse. Las curvas desaparecieron.
164:51
La carretera era recta otra vez.
164:55
Vi una estación de servicio. Me detuve ahí.
164:58
Estaba completamente iluminada, pero vacía.
165:02
No había personal, ni vehículos.
165:06
Solo la luz blanca y un silencio absoluto A los pocos segundos un hombre salió de la tienda, uniforme limpio, sin expresión.
165:18
Me miró fijamente.
165:20
Me preguntó si venía del kilómetro 31.
165:23
Le dije que sí. No respondió.
165:26
Solo asintió lentamente.
165:28
dijo que no era el primero y que probablemente no sería el último le pregunté qué era lo que pasaba ahí me dijo que en esa parte del camino desde hacía más de 30 años ocurren cosas que nadie ha podido explicar que hay conductores que desaparecen otros que aparecen días después sin recordar nada y algunos que regresan pero no son los mismos Me aconsejó no volver nunca por ese tramo de noche.
166:00
Llené el tanque. Me fui sin mirar atrás.
166:03
Al llegar a Puebla, entregué la carga como si nada.
166:07
No hablé de lo que vi. Nadie lo creería.
166:11
Sólo los que hemos vivido esa ruta sabemos lo que puede haber más allá de lo visible.
166:18
Desde entonces, si alguien me ofrece una ruta que pase por ese kilómetro me niego. No importa cuánto paguen.
166:33
El hijo del trailero Basado en una anécdota real Saludos a todos. Me llamo Dominic Green. Soy trailero, un trabajo que me gusta mucho y aparte me permite tener una vida libre, sin ataduras con nadie. Soy de Santa Fe, Nuevo México.
167:00
esto que les voy a contar sucedió justamente cuando llegó la pandemia nos recortaron los viajes realmente fue una desesperación el no tener a veces un solo dólar en el bolsillo el patrón no sorteaba los viajes no hubo favoritismos y eso es algo que hasta el día de hoy le agradezco En ese tiempo éramos cuatro. Repito, éramos porque uno de ellos falleció en un horrible accidente en el 2023.
167:32
Pero algunos dicen que fue porque no soportó una pérdida, lo llevó a la depresión y después hizo lo que hizo.
167:40
ni mías era su nombre durante la pandemia falleció el menor de sus hijos un golpe muy duro para un padre y para cualquiera cuando se trata de un pequeño que llena de alegría nuestras vidas les seré sincero que nadie en la empresa conoció a su hijo ya que su familia vivía en el bulquerque Nos enteramos cuando nos dieron los viajes que habían sido destinados para él.
168:11
Regresó a los meses a la empresa, pero no venía solo y varios nos dimos cuenta de ello.
168:18
Siempre venía un pequeño niño acompañándolo.
168:22
En un inicio pensamos que era su hijo, pues con la muerte del hermanito no quería quedarse solo en casa, o que Nehemias no quería andar por esos caminos solo, pues el dolor es canijo.
168:38
Nos encontrábamos en el comedor de la empresa.
168:41
Era el 2021. En esa ocasión estábamos cuatro de los choferes, un guardia y dos personas que estaban encargadas del comedor.
168:52
En eso pasó Nehemias por el lado del cristal que dividía el comedor con el exterior. Detrás de él el niño, no más de cinco años, con su pijama y un oso de peluche en sus manos. Me pareció tierno, pero la verdad pensé que Nehemias estaba loco al traer a su hijo.
169:15
Más porque no comprendí cómo el guardia de la garita le permitió el acceso con el pequeño.
169:21
No fue el único que lo vio, pero cuando Neemías pasó por la puerta, entró solo, saludó a todos y se comportó como si no viniera su hijo con él.
169:34
Uno de los choferes le preguntó por su hijo.
169:37
Él, como una charla cualquiera, le contestó que en casa con su esposa en Alburquerque. Pero éste insistió diciéndole que con él venía un niño pequeño.
169:49
El semblante de Nehemias cambió.
169:53
Se quedó callado. Fue en ese momento que sentimos un frío extraño.
169:58
De esos que te calan...
170:01
Comenzó a decir que nosotros no éramos los únicos que le decían ese comentario, que un niño siempre andaba con él.
170:08
Sacó una foto de su cartera y nos la mostró.
170:12
Todos dijimos que efectivamente ese era el niño.
170:16
Nehemias con la voz quebrada nos aclaró que sí era su hijo, pero que era el que había fallecido el año pasado.
170:24
todos nos quedamos serios sentí un nudo en la garganta el alma de ese pequeño andaba con su papá cuidándolo o de plano éste no sabía que ya no estaba vivo neemías no lo veía y quizás eso le angustiaba aguilar que es uno de los choferes y es mexicano le dijo que sería bueno que le hablara que le dijera que se fuera a la luz que se supone que hay en el camino de los que ya fallecieron que aún no pero que él estaría en su momento con su hijo antes nos hubiéramos reído de ese comentario pero esta vez nosotros lo alentamos a que lo hiciera no hay sino en su casa para que no se quedara en la carretera como esas tantas almas que se encuentran en ellas nos llamaron porque algunos íbamos de salida y no supe en qué terminó esa plática salí de santa fe a roswell y por alrededor de dos meses no vi a neemias sino tiempo después no veía que lo acompañara su hijo pero otros compañeros decían que ahí seguía con él el tiempo pasó y para inicios del 2023 en enero para ser exacto nos enteramos que había
171:50
sufrido un aparatoso accidente testigos dijeron que él había tenido la culpa hay tragedias que algunos no la superan y por desgracia esa fue una la muerte de su hijo después del accidente uno de los guardias de seguridad me contó que ese día que neemías salió de la empresa se le veía diferente en esa ocasión iba conversando con alguien no vio de quién se trataba pero cuando pasó por su lado se escuchó la risa de un niño quiero creer que está con su hijo pues he escuchado algunos de tus tantos relatos que cuentas que los familiares vienen por aquellos que les ha llegado su hora de partir y que su hijo era un ángel como había dicho aguilar gracias inframundo por contar esta anécdota saludos desde santa fe nuevo méxico Ya faltan pocos kilómetros para abandonar este camino.
172:57
Pero antes quiero enviar un saludo a Valeria Carrillo, quien ha pedido desde hace rato que regresen las recopilaciones de larga duración. Y a Jesús Quintanar, otro habitante que se hizo presente en los comentarios. Si tú también quieres recibir un saludo en la próxima recopilación, escribe tu nombre, de qué lugar nos escuchas, cuéntanos si escuchas desde casa, durante el trabajo o mientras recorres alguna carretera.
173:30
Ahora sí, sube el volumen y no apartes la mirada del camino. Todavía quedan un par de historias por escuchar.
173:42
la sombra de la bruja relato de traileros buenas noches a todos soy del estado de nayarit estoy felizmente casado y ya tengo un niño que es mi adoración he sido trailero desde que tenía 21 años oficio que a muy temprana edad me gustó porque viajaba con mi padre Mi nombre es Edmundo Narváez.
174:14
La experiencia que me sucedió fue en el año 2015.
174:18
En ese tiempo no era de creer mucho en los temas referentes a lo sobrenatural, pues decía que aquel que fallecía se iba a descansar y eso de las apariciones no era un tema que me gustara discutir.
174:34
A pesar de que mi hijo desde pequeño ve cosas que uno ya como adulto no ve, pero hay acontecimientos que nos hace plantearnos de las situaciones paranormales, y ese fue mi caso.
174:49
Había estado en la ciudad de Tijuana por alrededor de tres días.
174:54
Se suponía que regresaría cargado, pero por cuestiones de la empresa emprendí el viaje de regreso a mi estado esa tarde.
175:04
En el parqueadero de la empresa conocía a don Gerardo, un señor de unos 60 años. Iba acompañando a su nieto que es trailero para una empresa cervecera. Su nombre es Luis Miguel.
175:18
Como ellos prácticamente iban para el mismo rumbo que yo, excepto que ellos se quedarían en la ciudad de Navajoa, nos haríamos compañía.
175:29
ya saben por eso de los asaltos que ahora en este tiempo se ponen cada vez peor la tarde comenzó a caer y con ella la neblina el frío de la tarde nos acompañaría en el tramo de la rumorosa mientras descendiéramos cuando llegamos a la caseta de cobro tijuana mexicali cuando me estaba deteniendo detrás de otro camión vi algo oscuro pasar por delante de mi trailer eso llamó mi atención pues era como una figura de una persona pero no la pude observar bien pues los vehículos comenzaron a avanzar Apenas había pasado la caseta cuando escuché un sonido extraño proveniendo debajo de la cabina del camión.
176:22
Me detuve unos metros más adelante. Descendí y miré a Luis Miguel, que se estaba orillando para ver qué me sucedía.
176:32
Me pasé por delante del trailer cuando vi nuevamente esa sombra, pero en esta ocasión se metía debajo del vehículo.
176:41
Un poco asustado fui a averiguar qué demonios era eso. Comencé a buscar en el rostro de mis compañeros si habían visto lo que yo, pero al parecer ninguno de ellos pareció notar algo.
176:55
Me agaché, pero no vi nada.
176:58
En eso se me acercó don Gerardo diciendo que me alejara del trailer.
177:04
Asustado lo hice.
177:06
El viejo sacó algo que colgaba de su cuello.
177:09
Era un crucifijo y comenzó a orar.
177:13
Recorrió agachado el remolque hasta que se detuvo en las llantas traseras. Don Gerardo comenzó a decir con voz firme.
177:23
Bájate porque nadie te invitó a subir.
177:28
Yo me agaché para ver de qué se trataba.
177:31
Esa cosa estaba enroscada en los ejes de las llantas.
177:36
Pude verlo bien. Sus ojos amarillos contrastaban con lo negro de su forma, pero no completamente humana. Don Gerardo nuevamente repitió que se bajara, pero esta vez lo hizo echando palabras antisonantes.
177:54
Esto al parecer le molestó mucho, porque miró con odio a aquel hombre. Don Gerardo comenzó a orar con firmeza al igual que Luis Miguel. «Yo me uní a ellos, y esa figura oscura comenzó a caer despacio al asfalto hasta que se soltó por completo».
178:14
yo me hice a un lado cuando comenzó a arrastrarse hacia la pared de rocas ahí en una grieta se metió desapareciendo de nuestras vistas el anciano nos ordenó que ya era hora de irnos pero que él se iría conmigo en lo que pasábamos por la rumorosa Le entregó el crucifijo a Luis Miguel, quien rápidamente se lo colocó.
178:40
Me sentía nervioso, y por qué no, también con miedo.
178:45
Me dijo que condujera sin miedo, que esa cosa no me haría daño alguno.
178:51
Conduje rogando a Dios para que esa cosa no se nos atravesara de nueva cuenta en el camino, pues las curvas suelen ser muy traicioneras. Apartar la mirada de estas puede ser nefasto.
179:07
ya un poco más tranquilo le pregunté a don gerardo qué era eso él me contestó que eso era una bruja o al menos en su forma distinta don gerardo me platicó que su abuelo era curandero ese tipo de brujas no sólo se alimentan de la sangre o carne de los niños sino también de aquellas almas que tienen algún don como el mío y el de mi hijo El ver a esa bruja no fue casualidad.
179:39
Mi hijo tiene el don, si así lo quieren llamar, de ver a los que han fallecido.
179:46
En mi caso, de una manera muy diferente a como los ve él.
179:51
mientras íbamos conversando en este tema sentí que esa sombra oscura no se había quedado entre aquellas rocas pues mientras descendíamos la miré en varias ocasiones sobre todo en las curvas era como si intentara distraerme para salirme de la carretera pero el viejo al darse cuenta comenzó a rezar eso parecía hacerla caer porque tardaba en volver a verse Me preocupó Luis Miguel, pues no fuera que a él lo atacara.
180:26
Me dijo que no me preocupara, que su muchacho estaba bien protegido ante esas malditas.
180:34
En la última curva de la rumorosa en el descenso, miré nuevamente aquella sombra oscura, pero esa vez como buscando quizás a otra víctima, pues con nosotros no tuvo suerte.
180:48
Ellos llegaron con bien a Navajoa, y yo seguí mi camino.
180:53
Hasta el día de hoy sigo teniendo comunicación con ellos.
180:58
Gracias por escuchar mi historia.
181:07
la mujer de la enorme sonrisa relato de traileros buenas noches inframundo mi nombre es augusto montiel y soy del estado de méxico llevo siendo trailero alrededor de unos 20 años más o menos por lo general soy una persona muy amable con todos los que me encuentro por esos caminos que me llevan a conocer este bello país a veces mis compañeros me dicen que soy demasiado confiado que actuó como si nada malo fuera a pasarme pero en estos tiempos por desgracia las cosas han cambiado mucho y aunque te encuentres personas en los parqueaderos o gasolineras esperando un aventón ya no se pueden dar pues uno no sabe qué intenciones tengan.
182:07
Lo que les voy a contar no me lo esperaba, que al ayudar a alguien me llevara a tener uno de los encuentros que pueden llegar a marcarnos con una mala experiencia. estaba de viaje en otro estado para ser exactos en baja california me encontraba ya por salir de mexicali y aunque comenzaba a sentirme un poco cansado aprovecharía para cargar combustible y estirar las piernas antes de seguir mi camino la parada estaba bastante vacía era muy temprano y supe que la salida del sol sería cuando estuviera cruzando la montaña luego de cargar diesel estacioné mi camión y entré a una tienda de conveniencia para comprar algo rápido para ir consumiendo durante mi trayecto eran las cinco de la mañana cuando comencé a subir por la rumorosa iba escuchando música y tomándome un cafecito bien cargado cuando sentí una de mis piernas que me daba un calambre para mi mala suerte ya estaba casi a la mitad del camino tuve que buscar un lugar para poder detenerme y no ocasionar algún accidente Pero decirlo es fácil.
183:35
Lo difícil es que tuve que manejar unos metros más, y la pierna se me acalambraba cada momento que tuve que empezar a rezar para poder llegar a un lugar seguro, pues lo que tenía a los lados era una caída de la cual no saldría vivo.
183:54
el miedo de acelerar me tenía nervioso así que en el primer sitio donde podía estacionarme sin estorbar a los conductores que iban pasando me detuve despacio después de que pude mover la pierna el dolor era insoportable así que no brinqué pues si lo hacía iba a ir de cara contra el asfalto Cuando pude ya moverme un poco, comencé a caminar hacia el lado del tráiler.
184:24
Cuando salí por el lado de la cabina, en una de las rocas, estaba una mujer sentada.
184:31
Esa no estaba ahí cuando me estacioné.
184:34
La saludé, pero la mujer no me contestó.
184:38
Su cabello rojo vestía un pantalón de mezclilla, con una sudadera de color gris, lo recuerdo muy bien.
184:47
estaba sucia y tenía agujeros en las prendas pensé que esa mujer había tenido un accidente pues su semblante así lo daba a entender me fui acercando despacio preguntando si necesitaba ayuda Fue cuando la mujer comenzó a levantar su cabeza y dejó de ver el suelo para fijarse en mí.
185:11
No se le veían golpes en su rostro, pero eso no era lo extraño en ella.
185:17
Comenzó a ladear su cabeza de una manera extraña, casi antinatural, y mientras lo hacía empezó a sonreír.
185:26
Pero no de una manera amigable o serena, sino de una manera siniestra, como si su boca se estirara de una forma imposible para cualquier ser humano, al mismo tiempo que sus ojos se tornaron completamente negros.
185:46
Comencé a retroceder por el miedo.
185:49
Esa cosa estaba por atarme y así con todo y el dolor de la pierna comencé a arrastrarme hasta que llegué a la cabina del trailer.
185:59
Sentía que en cualquier momento esa mujer o lo que fuera me iba a tomar por la espalda para arrastrarme.
186:07
pero cuando me subí al trailer todo tembloroso lo volví a encender y el miedo me hizo cometer imprudencia que apenas me calme me recriminé por ser tan descuidado porque no mire al lado de la carretera para ver si venían autos o no sólo por el espejo lateral derecho ahí seguía la mujer sentada con aquella enorme sonrisa conduje hasta llegar a tecate y a pesar de que fue un buen tramo lo que había conducido no se me quitaba de la mente aquella sonrisa tan horrenda de aquella mujer Llegué al hotel donde me hospedaría ese día.
186:54
A pesar de que la ciudad de Tijuana ya estaba cerca, pude haber seguido mi camino, pero la verdad es que estaba asustado, tanto que me enfermé del estómago.
187:07
Cuando pude calmarme un poco, fui a una farmacia. Ahí el joven que me atendió me veía a cada momento.
187:15
Le dije que necesitaba un medicamento para el dolor de estómago.
187:19
Cuando me lo entregó y mientras pagaba, me preguntó si me habían espantado. Al inicio no quería decirle que sí, y le conté lo que me había pasado. —¡Ah! —te espantó la mujer de la sonrisa.
187:35
me dijo muy quitado de la pena el chico me contó que no siempre se aparece pues en el tramo de la rumorosa donde me detuve no se sabe si fue un accidente o si fueron y tiraron a la mujer en ese sitio lo que yo no vi en ella es que tiene las comisuras de los labios cortados de lado a lado hasta llegar a la altura de sus mejillas lo que hace que se le vea la enorme sonrisa.
188:06
Ese día me quedé en Tecate y seguí mi viaje hasta el día siguiente.
188:11
A los tres días ya estaba de vuelta manejando por la rumorosa. Lo bueno es que no por el lado en que se me apareció la mujer de la enorme sonrisa.
188:28
y y y
188:36
Desde que comencé a conducir camiones de carga, aprendí que la soledad de las rutas te consume el ánimo si no permaneces alerta.
188:46
Aquella noche de agosto de 2018 salí de Mazatlán con el peso de un remolque lleno de productos refrigerados y la bendición de mi esposa y mi hija, con la esperanza de llegar antes de que el día se consumiera por completo.
189:04
el cielo amenazaba lluvia cargado de nubes que parecían prometer un aguacero incesante al internarme en la sierra de durango la autopista se dio su lugar a un camino de ripio y tierra suelta donde el silencio se volvía absoluto la señal del gps desapareció y la radio quedó muda reemplazada por el golpeteo de la lluvia contra el parabrisas y el quejido lejano del viento en los cañones.
189:38
Bajé la velocidad para no arriesgar los neumáticos sobre el lodo que comenzaba a acumularse.
189:48
En el kilómetro 78, todo cambió.
189:52
El motor tembló con un crujido feo. Las luces parpadearon y, sin aviso, una figura emergió bajo los faros.
190:01
Era una mujer erguida en medio de la carretera, cubierta de barro y con un vestido largo que rozaba el asfalto mojado.
190:10
Sus ojos brillaban con una luz enfermiza que no pertenecía a este mundo.
190:16
El corazón sintió un golpe seco y mis manos se apretaron al volante.
190:21
El camión tardó en detenerse, dejando atrás la estela de polvo y agua.
190:27
La lluvia había amainado, pero la oscuridad conservaba su poder sobre la ruta.
190:33
Salí de la cabina con la linterna en mano.
190:36
Una brisa fría se coló por el camino y trajo el hedor de algo antiguo y podrido.
190:43
Avancé con pasos inseguros hasta quedar a pocos metros de ella.
190:49
Su silencio pesaba más que el estruendo de la naturaleza.
190:54
Me invadió un vacío profundo, como si el aire mismo temiera acercarse.
191:00
Grité mi propio nombre al viento, pero mi voz esfumó sin eco.
191:06
El relámpago rompió la noche y con él pude ver su rostro demacrado, las mejillas hundidas y los labios partidos.
191:16
Esa imagen quedó grabada en la memoria del metal y la piel.
191:21
En ese instante el terror se convirtió en una fuerza que empujó mi cuerpo de regreso al camión.
191:28
Cada paso se sintió como una eternidad.
191:31
Logré deslizarme dentro y cerrar la puerta convencido de que ese refugio de acero era mi única salvación.
191:40
El motor cobró vida con un rugido desaforado. Pisé el acelerador y el trailer avanzó con brusquedad, derrapando sobre el lodo.
191:51
la figura no se movió sólo permaneció en el retrovisor mientras el camino se estiraba hacia la llanura sentí como el remolque oscilaba amenazando con perder el control pero logré mantener la dirección Al salir de la sierra, el cielo se abrió en un gris apagado y el viento se llevó las nubes cargadas. Encontré una caseta de vigilancia donde un policía dormitaba bajo una manta raída.
192:24
Encendí las luces del camión. Él despertó sobresaltado.
192:28
Comentó con desgana que esa era la ruta de una leyenda llamada La Caminante.
192:35
una presencia que aparecía cuando la lluvia se arremangaba esa explicación no calmó mi mente sino que la agitó aún más en los días siguientes los sueños me trajeron el mismo rostro cetrino flotando frente a mí a cada trueno mi subconsciente reprodujo aquel gemido sordo que no entendía si era un lamento o una amenaza cuando volvía a conducir bajo la lluvia el sudor volvió a humedecer mi camisa escondido tras el volante me esforzaba en mirar más allá de los faros para comprobar que no la encontraría de nuevo Pero cada sombra parecía prolongarse con vida propia.
193:25
Un mes después, cuando la temporada de lluvia cedió su lugar al sol, regresé consciente de que quería enfrentar el miedo.
193:35
Pasé el kilómetro 82 sin novedad.
193:38
El camino se veía inofensivo, seco y polvoriento.
193:43
La confianza creció en mí, pero al alcanzar la curva junto a la vieja caseta, un destello blanco atravesó mi espejo lateral.
193:53
aquella misma mujer del vestido desgarrado se mantuvo en el costado de la carretera con la mano extendida como solicitando auxilio el corazón me asfixió el camión retrocedió por inercia y me quedé paralizado la lluvia había cesado pero aún sentía las gotas frías resbalar por mi nuca la figura se desvaneció al instante en que intenté enfocar la linterna Una ráfaga de polvo subió desde el suelo y se esparció en el aire.
194:28
La linterna cayó de mis manos y rodó hacia el pedal del freno.
194:33
De nuevo corrí hacia la cabina, cerré la puerta y arranqué con violencia. El camión tembló bajo mis pies mientras escapaba de una amenaza que nunca conocí del todo.
194:47
esa misma noche los informes de la empresa anunciaron un camión abandonado en el kilómetro 92 con las luces encendidas y sin rastro de conductor al revisar las imágenes de la caseta los guardias no encontraron huellas ni señales de frenado sólo la estela de polvo elevándose en forma de remolino el peso de esa ausencia se instaló en mi mente cada vez que llueve tengo el impulso de detenerme apagar las luces y buscar refugio hasta que el viento me convenza de volver a arrancar repito la plegaria de mi madre acaricio la cadena de san judas y prometo no volver a tomar esa ruta en temporada de lluvia La carretera me enseñó que no siempre se trata de evitar un accidente de otro conductor, sino de reconocer que, a veces, el verdadero peligro acecha en el reflejo de los espejos y en el silencio de la noche.
195:53
Cada gota que golpea el parabrisas me recuerda aquella noche en que toqué el límite de lo que es real y de lo que se niega a permanecer en el olvido.
196:11
No.
196:19
Mi nombre es Hugo Paniagua y llevo más de 16 años manejando trailer.
196:25
He cruzado de noche desiertos, selvas, pueblos fantasmas y caminos que parecen no terminar nunca.
196:34
Nunca tuve miedo a lo que pudiera pasar, hasta aquella madrugada en la que algo que no debería estar en este mundo se subió a mi unidad y me cambió para siempre.
196:46
Era un martes cuando me asignaron un viaje desde Córdoba, Veracruz hasta Guadalajara.
196:53
Iba cargado con azúcar y tenía que salir a las 3 de la mañana para hacer entrega al amanecer.
197:01
Todo marchaba normal. Salí puntual, el clima era fresco, no había tráfico y la radio sonaba bajito para no romper el silencio de la madrugada.
197:13
Pasando Orizaba, la niebla comenzó a caer como un velo espeso. A esa hora la carretera 150D se siente más solitaria que nunca. Los faros del trailer apenas iluminaban un par de metros más allá del cofre, y lo único que me acompañaba era el zumbido del motor y el crujido suave del volante en cada curva.
197:39
Fue en una recta larga y oscura donde la vi por primera vez.
197:44
A lo lejos, una figura parada al borde del camino, inmóvil como si me esperara.
197:51
Al acercarme noté que era una mujer, vestida completamente de blanco, con el cabello largo cubriéndole la mitad del rostro.
198:01
Levantó una mano muy despacio, como pidiendo aventón.
198:05
Dudé.
198:06
nunca subo a nadie y menos de noche pero algo en ella me hizo frenar poco a poco detuve el trailer abrió la puerta por sí sola subió sin mirarme se sentó junto a mí con movimientos lentos y suaves y cerró la puerta con un suspiro durante los primeros minutos no dijo nada sólo miraba hacia el frente en completo silencio su presencia era extraña no se escuchaba su respiración ni se sentía el calor de su cuerpo yo quería preguntar algo cualquier cosa pero la garganta se me secó me armé de valor y le pregunté su nombre ella respondió sin mirarme con una voz tan suave que apenas pude escucharla dijo que su nombre no importaba volví a preguntar a dónde iba su respuesta fue todavía más fría dijo que no iba a ningún lado porque ya estaba muerta No reaccioné de inmediato.
199:15
Tardé un par de segundos en entender lo que acababa de decirme.
199:20
Giré el rostro con lentitud.
199:22
El asiento del copiloto estaba vacío. Parpadeé, miré varias veces, hasta que me detuve en seco en plena carretera.
199:31
Me bajé sin pensar. Abrí la puerta del copiloto por fuera. Revisé por debajo de la unidad. Alumbré con la lámpara de mano.
199:41
Nada.
199:42
estaba completamente solo no había rastro de ella ni de su presencia ni de su peso ni siquiera del sonido que hizo al cerrar la puerta volví a subir temblando cerré todo apague el motor y me quedé ahí unos minutos tratando de calmarme respiraba lento pero sentía el corazón en el cuello me repetía que era el cansancio que lo había imaginado que tal vez me quedé dormido un instante que fue un sueño despierto me convencí de continuar y retomé la marcha todo parecía volver a la calma pero 20 minutos después justo en otro tramo recto y solitario la volví a ver estaba ahí de nuevo de pie al borde del camino exactamente igual que antes vestido blanco cabello cubriendo el rostro completamente inmóvil esta vez no levantó la mano sólo me miraba no frené seguí derecho pase junto a ella y apreté más fuerte el volante cuando voltee por el espejo retrovisor ya no estaba Un par de kilómetros más adelante, ahí estaba otra vez.
201:04
En el mismo lugar, la misma pose, como si la carretera se repitiera en un bucle imposible.
201:12
El miedo me paralizó las piernas. Aceleré.
201:16
ya no quería verla más no quería entender nada sólo llegar sólo entregar sólo olvidar y entonces sentí algo frío recorrer mi brazo derecho era una sensación física tangible helada como si algo se hubiera deslizado por mi piel voltee despacio sin querer mirar y ahí estaba otra vez sentada a mi lado ahora completamente visible su rostro era blanco como la cal Los labios estaban agrietados, los ojos eran dos huecos sin fondo, y su expresión era la de alguien que nunca ha conocido la paz.
201:55
No dije nada.
201:57
No grité. Solo apreté los dientes, giré el volante sin control, y el trailer perdió el equilibrio.
202:05
Sentí como las llantas traseras se levantaban, como el peso de la carga empujaba hacia un costado, y como el remolque se ladeaba.
202:15
el trailer se salió del carril y comenzó a volcarse todo fue un estruendo de metal rasgándose cristales estallando y el sonido del remolque arrastrándose por el asfalto como si un monstruo lo estuviera devorando desperté minutos después con el cuerpo adolorido cubierto de sangre pero vivo estaba atrapado entre el volante y la puerta sin poder moverme bien pero consciente vi luces acercarse personas gritando para médicos cortando la puerta cuando me sacaron me preguntaron si viajaba solo asentí sin pensar Uno de los rescatistas me dijo que varios curiosos aseguraban haber visto una mujer salir de la cabina segundos antes del accidente.
203:09
No dije nada.
203:10
No volví a hablar del tema.
203:13
Días después, en el taller donde recuperé algunas cosas, un mecánico me preguntó si el accidente había sido cerca del kilómetro 228.
203:24
Le respondí que sí.
203:26
Me miró en silencio y dijo que no era el primero que mencionaba a una mujer vestida de blanco.
203:34
Según él, hace décadas, una joven murió atropellada en ese mismo tramo mientras pedía ayuda en la madrugada. Desde entonces, algunos dicen que se aparece buscando un aventón.
203:48
otros aseguran que sube a los vehículos y los lleva directo al final del camino desde esa noche no manejo de madrugada y si tengo que hacerlo jamás me detengo por nadie porque si la ves una vez y le abres la puerta ella recuerda quién fuiste y siempre vuelve muy buenas noches inframundo mi nombre es ramiro velásquez soy de irapuato guanajuato y llevo manejando trailer desde hace más de 18 años he visto muchas cosas en el camino algunas que me han hecho frenar en seco otras que me han quitado el sueño durante días pero lo que viví en una curva maldita de la autopista que conecta salamanca con morelia me marcó para siempre aquella noche me dirigía a cargar fertilizante en un parque industrial al sur de michoacán era una entrega urgente tenía que estar ahí a primera hora así que salí de madrugada la carretera estaba desierta apenas se veía un par de luces a lo lejos la niebla caía densa y el aire olía a humedad estancada como si todo el monte estuviera podrido por dentro siempre he sabido que esa zona tiene fama le llaman la curva de los dormidos dicen que muchos
205:27
choferes se quedan dormidos justo ahí y se accidentan sin razón aparente algunos sobreviven otros no las cruces están por docenas en cada orilla parecen sembradas con intención yo iba concentrado sin música sin ruido sólo el motor y mi respiración al acercarme a la curva el parabrisas comenzó a empañarse sin lógica la temperatura no había cambiado limpie con la mano Nada.
206:02
De pronto el motor se sintió más pesado, como si jalara de más.
206:07
El volante comenzó a vibrar.
206:09
Pensé que era alguna falla mecánica, pero todo parecía en orden.
206:15
Al llegar al centro de la curva, vi algo que no esperaba. Un grupo de personas acostadas sobre el pavimento.
206:22
No eran cuerpos atropellados.
206:25
Estaban acomodados como si durmieran.
206:28
Al principio creí que era un grupo de migrantes o manifestantes bloqueando el paso. Cuando reduje la velocidad me acerqué con cuidado, pero cuando los faros iluminaron bien, supe que no eran personas normales.
206:45
todos tenían los ojos abiertos grandes brillaban como si tuvieran luz propia estaban inmóviles ni parpadeaban sólo me miraban sin moverse sus ropas estaban desgarradas algunos tenían manchas de tierra otros sangre seca en el pecho sus bocas estaban entreabiertas como si respirarán lentamente pero no hacían ni un solo sonido me congelé no sabía qué hacer no podía dar vuelta no había forma de retroceder sin salirme del camino pensé en rodearlos pero cuando moví el volante uno de ellos se levantó de golpe su cuerpo crujía como ramas secas se hirguió sin doblar las rodillas era alto delgado y caminaba hacia mí con movimientos torpes pero decididos apague las luces por instinto fue peor desde la oscuridad vi como el resto comenzaba a levantarse todos al mismo tiempo como si compartieran una solamente tomé una linterna la encendí y traté de ver mejor sus rostros no eran humanos eran máscaras pálidas ojos hundidos piel que parecía mojada pero cuarteada labios grises cuerpos resecos como si hubieran salido de la tierra hace poco me encerré en la cabina cerré todo me armé con un tubo de acero que uso cuando cargo cosas pesadas No tenía arma de fuego, pero
208:21
tampoco estaba dispuesto a rendirme.
208:25
Empecé a acelerar. No me importó si los golpeaba. Uno se lanzó contra el parabrisas. Sentí cómo crujió el cristal, pero no se rompió. Otro cayó al cofre. Se aferró con uñas largas, amarillas, como si fueran garras de animal viejo.
208:43
Apreté más el acelerador. No sé cómo, pero logré pasarlos.
208:48
uno se quedó pegado al costado del trailer alcancé a sacudirlo con una maniobra brusca antes de que llegáramos a un tramo recto no me detuve ni miré atrás seguí manejando hasta el amanecer sin decir palabra Al llegar al punto de carga, el de seguridad, me preguntó por qué traía los faros estrellados y las puertas abolladas.
209:17
Dije que me topé con piedras en la carretera.
209:21
No tenía sentido contarle nada.
209:24
No lo iba a entender.
209:28
volví a pasar por esa ruta semanas después de día ya no había nadie pero si noté algo sobre el asfalto justo donde ocurrió todo se veían manchas oscuras no de sangre era como ceniza incrustada como si algo se hubiera quemado ahí sin dejar fuego desde entonces evitó esa curva aunque me cueste más tiempo porque lo que se levanta y en la madrugada no duerme y no está vivo solo espera que pases lento para que no te vayas nunca más Queridos habitantes del inframundo, hemos llegado al final de este recorrido.
210:16
Esta noche viajamos junto a traileros y conductores que encontraron algo inexplicable en medio de la carretera.
210:26
Escuchamos historias de pasajeros imposibles, figuras entre la neblina y presencias que parecen habitar las curvas de la rumorosa.
210:36
Quizás algunas solamente sean leyendas nacidas del cansancio y de la soledad. Pero quienes estuvieron allí aseguran que cuando algo aparece frente a sus luces, el miedo se siente demasiado real para ser producto de la imaginación.
210:54
Si lograste acompañarnos hasta el final, escribe en los comentarios.
211:00
Sobreviví a la rumorosa.
211:03
Agrega de qué ciudad nos escuchas o qué país y cuéntanos cuál es la carretera más inquietante que conoces. Quizás tu nombre aparezca en la siguiente recopilación. Gracias por permitirme acompañarte durante este largo viaje. Si estás en casa, intenta descansar. Y si todavía conduces, mantén la vista siempre al frente. No ignores los espejos y recuerda que algunas presencias no necesitan subir al vehículo para acompañarte.
211:37
Buenas noches, queridos habitantes del inframundo. Les deseo un muy buen camino.